cultura | 22 de Mayo de 2020

"El hambre es como la malaria, pero dura más tiempo afectando a más personas. Las enfermedades de los pobres y las igualitarias, como la producida por el virus, son simétricamente opuestas". Foto José Antonio López / archivo  La Jornada

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Reyes Martínez Torrijos / La Jornada

Ciudad de México, 22 de mayo.- La pandemia de Covid-19 tiene un lugar hegemónico en los medios, que nunca se ha dado al hambre porque "solamente le sucede a otros, a los negros africanos, a algunos indios y sudacas", dijo el escritor y periodista argentino Martín Caparrós, en una charla trasmitida en línea por Universidad Portátil.

El autor del libro El hambre, que aborda la inseguridad alimentaria en el mundo, participará el 26 de mayo en el primer Simposio Iberoamericano de Periodismo Cultural Elena Poniatowska.

La razón de que se difunda tanto es que el "virus se ha establecido en los países ricos, las democracias occidentales y la nueva potencia mundial: China. Parece un poco burlón pero esa es la gran diferencia", explicó Caparrós.

Sostuvo que "todos los años mueren de malaria alrededor de 400 mil personas, según la Organización Mundial de la Salud, la mayoría en África. La enfermedad es perfectamente curable y se conoce la forma de prevenirla. Nadie se desespera por ello.

"El hambre es como la malaria, pero dura más tiempo afectando a más personas. Las enfermedades de los pobres y las igualitarias, como la producida por el virus, son simétricamente opuestas".

La fragilidad de lo habitual
Para el cronista, la actual pandemia "demuestra la fragilidad de todo lo habitual" que dejará consecuencias políticas y sociales durante mucho tiempo.

En lo macro está el llamado a que "los gobiernos iban a tener que intervenir mucho más, que no podía ser que estuvieran liberados los mercados, que había que tener una salud pública mucho más eficiente, que había que empezar a redistribuir la riqueza".

El autor de la novela Sinfín dijo que "lo que entreguen será lo que millones de personas les obliguemos a entregar. La cuestión de qué va a pasar con la sociedad, si realmente va a haber una recuperación del estado de bienestar, si va a haber un cambio de la hegemonía cada vez más desigual de los negocios va a empezar a suceder desde ahora y vale muchísimo la pena prestarle atención".

Enseñanza de miedo insólita
Caparrós destacó que en lo micro estos meses se ha dado “una enseñanza de miedo como nunca había visto en mi vida. Cuando voy al supermercado me impresiona ver cómo nos miramos los unos a los otros con terror. El truco es que no se necesita que el otro pretenda hacer daño para que nosotros pensemos que nos puede hacer daño.

"Nos va a contagiar alguien que no sabe que lo hará, que no quiere contagiarnos.

"Para producir terror no se necesita ser terrorista, alcanza con ser humano, ser un picaporte o una caja de ravioles. Todo es susceptible de producir terror en este momento. Eso es nuevo y no sabemos bien cómo va a funcionar, tampoco sabemos cómo nos vamos a deshacer de él. Eso es lo que más me intriga e inquieta".