méxico | 15 de Diciembre de 2019

Las grandes sumas de dinero público que se destina a los partidos ha sido motivo de críticas por parte de la ciudadanía. Foto Pixabay

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Georgina Saldierna / La Jornada
Ciudad de México, 15 de diciembre.- En la década reciente, los partidos políticos han recibido financiamiento público por 47 mil 504 millones de pesos, según cifras del Instituto Nacional Electoral (INE).

Dado que la fórmula para calcular las prerrogativas toma en cuenta el listado nominal de electores, no hay posibilidad de que estas se reduzcan. Por el contrario, siempre van a subir a la par de la población empadronada.

Así, se puede observar un aumento continuo de los recursos públicos destinados a las fuerzas políticas. En 2007, alcanzaron los 2 mil 704 millones de pesos, pero para 2019 prácticamente estuvieron a punto de duplicarse al llegar a los 4 mil 965 millones.

Cuando hay elecciones presidenciales o federales intermedias, las organizaciones partidistas ven duplicarse su prerrogativa para financiar las campañas; por ejemplo: en 1999 recibieron mil 312 millones de pesos y para 2000, la cifra se elevó a 3 mil 64 millones.

En 2005 obtuvieron 2 mil 13 millones y un año más tarde, 4 mil 171 millones de pesos. Para 2011 y 2012 los montos se ubican en 3 mil 212 y 5 mil 142 millones de pesos, respectivamente. El financiamiento más alto registrado es el de 2018, siendo éste de 6 mil 745 millones de pesos, según datos del INE.

Las grandes sumas de dinero público que se destina a los partidos ha sido motivo de críticas por parte de la ciudadanía, la cual no ha dudado en calificar como una “burocracia dorada” a quienes forman parte de las dirigencias de estas organizaciones.

El académico Álvaro Arreola, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, ha señalado que los institutos políticos mantienen burocracias ricas. Hay testimonios de que los líderes partidistas se han enriquecido. Tienen ranchos y casas de playa que han salido de los recursos públicos, destacó en agosto pasado, cuando se iniciaba el debate para reducir los dineros del erario a este rubro; subrayó que estas organizaciones merecen apoyo económico público, pero no el respaldo gigantesco actual.

Recordó que quienes pactaron este modelo de financiamiento fueron los propios partidos, principalmente PRI y PAN; no obstante, estimó que no requieren tanto dinero para hacer política.

Como prueba de ello, resaltó que entre 1917 y 1945 hubo 700 organizaciones políticas y no tenían financiamiento público, se fondeaban con aportaciones de sus simpatizantes y militantes, subrayó el investigador.