Baja California | 15 de Diciembre de 2019

En Baja California se reporta una cifra negra del 80 por ciento de los delitos que se cometen ya que las víctimas no denuncian por desconfianza a las autoridades investigadoras. Foto tomada de @FGEBC

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Antonio Heras y Javier Santos / La Jornada
Mexicali, 15 de diciembre.- Las violaciones sexuales son delitos que permanecen soterrados en Baja California, a pesar que, en promedio, afectan a dos víctimas cada 24 horas y la cifra asciende a siete mujeres agraviadas al considerar las denuncias de otros delitos sexuales que corresponden a violación en grado de tentativa, violación equiparada, violación impropia, abuso y hostigamiento sexual.

El semáforo delictivo ubica a la violación sexual como uno de los seis delitos con focos rojos en la entidad.

Un caso emblemático es el de José Ramón, quien violó a 13 mujeres, a las que contactó por redes sociales con el pretexto de ofrecerles trabajo, venderles o comprarles algún artículo, aunque también sedujo a víctimas que invitó a departamentos alquilados en las colonias Reforma y Nuevo Amanecer; a todas ellas las amagó con arma de fuego, las golpeó, sometió y forzó a tener relaciones sexuales, mientras recurrió a la parafilia de hacer intentos de asfixiarlas.

De los 13 casos en que está involucrado, violó a dos adolescentes y a 11 mujeres jóvenes entre los 19 y 21 años de edad, de acuerdo a datos de la Fiscalía General del Estado.

A sus 26 años de edad, se encuentra recluido en el Centro de Reinserción Social de Mexicali por la imputación de tres casos de violación de mujeres en junio y agosto de 2019 y otros 10 expedientes están en proceso de integración.

Fuentes consultadas señalan que las víctimas se mantuvieron silentes ante el sentimiento de culpa por haber aceptado ir a ese lugar, sin dimensionar que fueron con engaños y pusieron sus vidas en peligro.

Estas conductas ilícitas corresponden, según el Código Penal de Baja California, a los delitos contra la libertad y seguridad sexual de las personas que imponen condenas de prisión y sanciones económicas para reparación del daño de las víctimas.

En Baja California se reporta una cifra negra del 80 por ciento de los delitos que se cometen ya que las víctimas no denuncian por desconfianza a las autoridades investigadoras o porque consideran que es solo una pérdida de tiempo al engrosar los cajones de la impunidad.

No obstante, de enero a noviembre de 2019, la mayor incidencia de violaciones denunciadas se produjo en Tijuana, ya que de los 605 casos se cometieron 280 en esa ciudad fronteriza, lo que representa que allí se reportaron prácticamente una de cada dos violaciones en la entidad, seguido de Mexicali con el 32 por ciento y Ensenada con el 15 por ciento.

En el caso de otros delitos sexuales se documentaron mil 714 casos en el estado, donde Tijuana ocupa el primer lugar en la comisión de estos ilícitos, le sigue Mexicali, Ensenada, Playas de Rosarito y Tecate.

En mayo de 2018, Martín abusó sexualmente de una sobrina de seis años de edad por lo que se le vinculó a proceso por violación equiparada, según la causa penal 5555/2019, luego que la juez de Control Manuela Guillermina Cuevas escuchó los testimonios de la víctima, de la abuela y la madre.

La información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad omite el género de las víctimas y si corresponden a adultos o menores de edad.

Contacta por Facebook a víctima de abuso

En Jalisco, Miguel Ángel “N” fue vinculado a proceso acusado de abuso infantil y corrupción de menores en agravio de una menor de trece años de edad, a la que contactó a través de Facebook.

La Fiscalía del Estado informó que lo anterior sucedió en el municipio de Colotlán, donde el hoy detenido “enganchó” a la adolescente mediante la red social.

La corporación logró indagar que el detenido primero envió una solicitud de amistad, que aceptó la menor, y posteriormente la enamoró y le pidió que fueron novios.

Al paso de los días, el hoy detenido comenzó a utilizar un “lenguaje obsceno” y le pedía fotografías y tener relaciones sexuales.

“Estos hechos se prolongaron un tiempo, ya que la afectada creyó que esa conducta era normal, de tal forma que la pareja tuvo algunos encuentros en los que se concretaron las agresiones hacia la adolescente”, relató la fiscalía.

Ante ello, el Juez de Control y Oralidad decretó a Miguel Ángel N prisión preventiva oficiosa por un año y estableció para el cierre de la investigación complementaria un plazo de tres meses.