cultura | 14 de Diciembre de 2019

Elena Poniatowska en el Planetario Luis Enrique Erro, en mayo de 2001, donde habló del Premio Alfaguara que ganó ese año por su novela La piel del cielo. Foto archivo La Jornada

Por

Por 

Mónica Mateos-Vega / La Jornada
Ciudad de México, 14 de diciembre.- El colectivo Mujeres Juntas Marabunta difundió un par de cartas abiertas en las que expresa su apoyo a las escritoras Elena Poniatowska (París, 1932) y Tita Valencia (Ciudad de México, 1937), quienes recientemente hicieron público el abuso sexual que sufrieron de parte del escritor Juan José Arreola (1918-2001) en los años 50 del siglo pasado.

En la misiva dirigida a la autora de Lilus Kikus, las activistas que se organizaron a raíz del movimiento #MeToo sostienen: ‘‘Elena, no podemos imaginar lo difícil que fue guardar silencio en un gremio que te hubiera dado la espalda si hubieras alzado la voz para señalar a tu abusador. Lo difícil que fue enfrentarte a ser madre soltera cuando era mal visto por nuestra sociedad conservadora. Nos hubiera gustado estar ahí para apoyarte, sabemos lo difícil que es hacer un señalamiento y ser revictimizada por ello.

‘‘Elena, te agradecemos que hayas pronunciado y señalado tu abuso, incluso cuando tu agresor ya no se encuentre en este mundo. Porque sabemos que si lo has contado ahora no será nunca para su escarmiento y/o regocijo, será para tu tranquilidad, un mensaje para tu familia, tus amigas, la sociedad, y todas las que te leemos. La fuerza que has tenido para señalar al escritor Juan José Arreola se une hoy a nuestras voces que junto contigo luchan. Queremos decirte que hoy te acompañamos.”

En su reciente novela, El amante polaco, Poniatowska describe, a manera de relato literario, las circunstancias por las que se embarazó de su primer hijo, entre ellas ‘‘el catre, la amenaza, el ataque”. Si bien en el libro nunca menciona el nombre del escritor jalisciense, a quien sólo nombra como El Maestro, en varias entrevistas con la prensa, la periodista admitió que el personaje que en el relato le impide acercarse a la puerta de salida con la amenaza: ‘‘ah, no, no es tan fácil”, es Arreola, el mismo al que Tita Valencia dedica su novela Minotauromaquia. Crónica de un desencuentro.  

Desencuentro con miembro del universo ultra masculino  

El libro de Valencia obtuvo en 1976 el Premio Xavier Villaurrutia, pero ‘‘el medio literario mexicano se escandalizó por el arrojo con que la novela narra el desencuentro con uno de los protagonistas del universo intelectual ultra masculino de la época”, refiere la presentación de la nueva edición de esa obra, ahora para la colección Vindictas de la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Mujeres Juntas Marabunta dice a Valencia: ‘‘Tita, hace muchos años que publicaste por primera vez tu Minotauromaquia y la embestida patriarcal de los hombres del medio no se hizo esperar. Salieron a defender a un abusador y a menospreciar a una escritora joven que ni siquiera lo designó por su nombre. Valiente como eres, publicaste una novela en la que quedan claras todas esas violencias y humillaciones que un hombre mucho mayor y mejor posicionado infligía sobre una mujer muy joven, su alumna, que lo respetaba profundamente.

‘Pretendieron alejarte de las letras, como a tantas otras, mediante críticas que desestimaban tu talento literario e incluso tu cordura. Sin embargo, no desististe.

‘‘Tita, ahora, con los años, tu novela sale a flote de nuevo con toda su belleza y dolor, y tus palabras al fin resuenan y nos sirven de inspiración a otras para confiar más en las nuestras. Da tristeza ver que esas mismas prácticas opresoras siguen ocurriendo; sin embargo, con tu ejemplo, y el de muchas otras, resistimos y seguimos escribiendo.”  

‘‘Narrativa de falsedades’’, arguye familia del escritor

El 8 de diciembre, Orso Arreola, hijo del autor de Confabulario, envío un comunicado a la prensa titulado Fe de Erratas ‘‘en referencia a las declaraciones y escritos formulados por las escritoras Elena Poniatowska y Tita Valencia” en el cual la familia del escritor expresa: ‘‘A los lectores y seguidores de Juan José Arreola, a nuestros amigos y familia: con tristeza y molestia hemos leído las recientes declaraciones de dos conocidas autoras que, efectivamente, sostuvieron relaciones sentimentales con nuestro querido padre y abuelo. Por respeto a ellas y a él –ausente para defenderse–, habíamos decidido mantenernos en silencio. Sin embargo, la verdad de los hechos de aquellos años se ha transformado hoy en una injusta narrativa de falsedades que no podemos soslayar.

‘‘En abono a la verdad, sin enconos personales y entendiendo la discusión actual en torno a los derechos de la mujer, adjuntamos un grupo de cartas y mensajes (sin edición alguna) de dichas autoras cuyo contenido hace evidente una versión histórica distinta a la difundida, y que conocimos directamente. En ambos casos –no entendemos por qué– el tiempo parece haber afectado a la memoria (nos rehusamos a creer que se trate de vender libros). De cualquier manera, es una lástima que el querido Juan José no esté aquí para desahogar su derecho de audiencia.

‘‘Sabemos quien fue nuestro padre y abuelo. Acompañándolo en la vida conocimos muy de cerca de lo que era y no capaz. Su personalidad bondadosa siempre lo mantuvo lejos de cualquier forma de violencia. Lo suyo fue, desde luego, la discusión apasionada. Finalmente, y como se recordó el año pasado durante su centenario, la generosidad que Juan José Arreola ofreció a discípulos y amistades –hombres y mujeres– fue enorme. Así lo manifestaron incontables de sus contemporáneos. Por ello protegemos su memoria con esta Fe de Erratas, con la cual esperamos abandonar toda discusión ulterior. Por su atención, gracias. Familia Arreola”.

A ese escrito lo acompañan cartas que Elena Poniatowska y Tita Valencia enviaron a Juan José Arreola, quien estaba casado cuando ambas fueron sus alumnas y sucedieron los hechos que ellas recuerdan en El amante polaco y Minotauromaquia.