Baja California | 14 de Agosto de 2019

La investigadora escogió este grupo de la población porque se diferencian de las muertes de sus pares varones, también jóvenes, porque "posiblemente se vinculan a mercados ilegales diferenciados; en el caso de las mujeres se les relaciona con tendencias misóginas o sexistas". Foto cortesía

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Redacción

Ciudad de México, 14 de agosto.- Baja California, Guanajuato, Veracruz, Guerrero, Chihuahua y Estado de México concentran cerca de la mitad de los homicidios dolosos de mujeres en el país, por lo que la investigadora del Programa Interdisciplinario de Estudios de Género en el Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México, Sarah Patricia Cerna Villagra, proyecta crear un mapa de entidades con mayor tasa de juvenicidios femeninos.

La Academia Mexicana de Ciencias reportó que cada año en México se registran de mil 400 a mil 500 muertes violentas de mujeres jóvenes (de entre 10 y 29 años), lo que da un promedio de 2007 a 2018 de 18 mil homicidios, de ahí que la doctora en ciencias políticas y sociales eligió a estas seis entidades para su investigación. 

El juvenicidio femenino en el país es el tema de investigación de Sarah Patricia Cerna Villagra, cuya hipótesis principal de su estudio es que las muertes violentas de mujeres jóvenes aumentan en las zonas precarias de la República Mexicana, refirió la Academia Mexicana de Ciencias.

"Esta investigación indagará los perfiles de las víctimas de muertes violentas y las condiciones socioeconómicas y geográficas de los municipios en las cuales ocurren", indicó Cerna Villagra; escogió este grupo de la población porque se diferencian de las muertes de sus pares varones, también jóvenes, porque "posiblemente se vinculan a mercados ilegales diferenciados; en el caso de las mujeres se les relaciona con tendencias misóginas o sexistas", señaló.

Por su proyecto de investigación en Ciencias Sociales Juvenicidio femenino en México, una aproximación sociodemográfica, económica y geográfica del fenómeno, Cerna Villagra obtuvo la Beca para Mujeres en las Humanidades y las Ciencias Sociales 2019.

Explicó que en el caso de las zonas seleccionadas son "de alta precarización social y económica (donde prevalecen empleos precarios, desempleo o altos índice de pobreza) junto con la presencia de mercados ilegales como el narcotráfico, la producción de estupefacientes, el tráfico de personas, el turismo sexual y una condición geográfica específica (costa o frontera), características que generan una vulnerabilidad extrema y permiten comprender el aumento del juvenicidio femenino en estos espacios".

El proyecto de Cerna Villagra incluye crear mapas georeferenciados de los municipios más violentos y los menos, identificar mercados ilegales en los municipios más violentos para las mujeres jóvenes y creación de bases de datos que podrían ser de utilidad para implementar políticas públicas para prevenir la violencia e inseguridad de manera focalizada y coordinada entre los gobiernos, y no estrategias generales para todos los territorios del país, como se viene haciendo hasta ahora.

En el estudio se apuesta más por explorar los factores relacionados con los mercados ilegales que con la pobreza, pues de acuerdo con la especialista que ha trabajado con otros investigadores en el proyecto Atlas de la violencia en América Latina con la variable pobreza, no tiene fuerza explicativa, por ejemplo, los estados más pobres del país, Oaxaca y Chiapas, no son los más violentos.

De acuerdo con el boletín, de 2006 a 2018 en México se ha observado un incremento de la violencia y homicidios en general en el contexto de la guerra contra el narcotráfico, en particular entre 2017 y 2018 que fueron los más violentos: en 2017 ocurrieron 32 mil 79 homicidios dolosos, de los cuales 28 mil 522 fueron asesinatos de hombres y 3 mil 420 de mujeres; los datos de 2018 serán presentados por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática en septiembre.

Las consecuencias de esta violencia son, además de los homicidios de hombres y mujeres, desplazamiento forzado, emigración, feminicidios, desapariciones, violaciones a los derechos humanos, detenciones arbitrarias, entre otros fenómenos sociales.

Actualmente la investigadora se encuentra afinando el marco teórico y la estrategia metodológica. A partir de octubre comenzará a crear la base de datos de los municipios más violentos para las mujeres jóvenes y posteriormente la identificación de mercados ilegales en estos municipios para luego realizar trabajo de campo. 

Cerna Villagra contempla entrevistar a por lo menos 20 representantes de los observatorios de feminicidios, miembros de organizaciones sociales para víctimas de estos delitos y/o autoridades expertas.

Con la beca se trasladará a los estados mencionados para hacer el trabajo de campo y confeccionará los mapas georeferenciados con el indicador de los municipios más violentos dentro de las seis entidades. Asimismo, planea publicar artículos dentro de los estudios de género y violencia y asistir a al menos un congreso para la presentación de los avances y resultados de la investigación.

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