Chihuahua | 12 de Julio de 2019

La diócesis representada por Raúl Vera López afirmó que “en ese contexto, con un supuesto cambio en el gobierno federal que recibe un país destrozado y miles de víctimas que a nivel nacional se abandonan en la impunidad, con toma de decisiones políticas atadas a los intereses económicos neoliberales y una Guardia Nacional que parece repetir acostumbradas redadas del vecino país del norte, 13 años después los militares mandan un mensaje para decir que ellos no olvidan”. Foto Elio Henríquez / archivo La Jornada

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Leopoldo Ramos / La Jornada

Saltillo, Coah., 12 de julio.- El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, fue acosado por dos elementos del Ejército Mexicano que lo interceptaron e interrogaron en el estacionamiento del aeropuerto internacional de Monterrey, luego de aterrizar de un vuelo proveniente de la ciudad de México. De acuerdo con la diócesis de Saltillo, todo sucedió el jueves por la tarde.

“¿Es usted el padre, o algo más que un sacerdote?”, preguntó uno de los soldados, contó el titular de la diócesis de Saltillo.

“Soy obispo”, respondió, mientras que otro militar revisó una libreta y lo llamó por su nombre: “Es Raúl Vera López”, le dijo.

También le preguntaron a dónde se dirigía y las placas del vehículo que abordaría para trasladarse por carretera a Saltillo. Los militares tomaron nota de lo que el prelado y su chofer respondían. “Es solo por su seguridad”, le comentaron cuando les pidió explicaciones sobre el interrogatorio.

“El obispo de Saltillo salió del estacionamiento; con temor y extrañeza siguió su ruta en carretera hacia su domicilio. Los hechos ocurrieron el 11 de julio del 2019 a las 13:30 horas en la terminal 2 del aeropuerto de Monterrey. Dos militares se acercaron a monseñor fray José Raúl Vera López cuando después de aterrizar de un vuelo de la ciudad de México; caminaba al estacionamiento con su maleta acompañado de un chofer”, detalló la diócesis en un comunicado.

El organismo asoció lo ocurrido el jueves por la tarde, a lo ocurrido el 11 de julio de 2006 cuando integrantes del 14 Regimiento de Caballería Motorizada de Múzquiz, encargados de resguardar en Monclova boletas de la elección presidencial, irrumpieron en la zona de tolerancia de Castaños y golpearon y abusaron sexualmente de 14 trabajadoras.

“Fue esta diócesis de Saltillo y su obispo los más interesados en que el ‘Caso Castaños’ no quedara impune como tantos otros semejantes”, recordó la diócesis.

“En ese contexto, con un supuesto cambio en el gobierno federal que recibe un país destrozado y miles de víctimas que a nivel nacional se abandonan en la impunidad, con toma de decisiones políticas atadas a los intereses económicos neoliberales y una Guardia Nacional que parece repetir acostumbradas redadas del vecino país del norte, 13 años después los militares mandan un mensaje para decir que ellos no olvidan”, señaló la diócesis local.

La diócesis informó que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, se comunicó con el obispo y le aseguró que lo ocurrido en el aeropuerto de Monterrey “fue un error” del cual no hay motivos para preocuparse. También lo buscó para disculparse el general Jens Pedro Lohmann, comandante de la IV Región Militar con sede en Monterrey y coordinador de los mandos de la Guardia Nacional en Coahuila y Nuevo León.

Según la diócesis, el representante de la Sedena le dijo que los soldados “se excedieron en sus funciones”.

La diócesis consideró que “el incidente nos hace reconocer el estado de represión inminente que la población en general está viviendo en este país por parte de los elementos de las distintas corporaciones de seguridad; reprobamos la acción de los integrantes del Ejército que se aproximan a la población para intimidar y amedrentar. Esa no es la manera en la que se va a sacar adelante a México. No vamos a quedarnos callados. Su acciones violentas nos unen más como pueblo y sabemos que debemos estar alertas”, expuso.

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