méxico | 11 de Noviembre de 2019

Evo Morales renunció a su cargo como presidente de Bolivia tras amenazas de las fuerzas armadas de realizar un golpe de Estado. Foto tomada de @evoespueblo

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Emir Olivares Alonso / La Jornada
Ciudad de México, 11 de noviembre.- El gobierno mexicano rechazó el golpe de Estado en Bolivia y ofreció asilo a Evo Morales, quien ayer se vio obligado a renunciar a la Presidencia de ese país. Tras el golpe militar que llevó a la dimisión de Morales y la crisis política en esa nación, la administración de Andrés Manuel López Obrador brindó también asilo en su embajada de Bolivia a 20 funcionarios de los poderes Ejecutivo y Legislativo bolivianos.

Mediante mensajes en redes sociales, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard Casaubón, se refirió a la situación que se vive en Bolivia, e incluso habló del riesgo de que la embajada y la residencia de México en ese país –donde están asilados los ahora ex funcionarios bolivianos– sean atacadas.

También vía redes sociales, el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a la compleja situación que enfrenta esa nación: “ya que mañana (hoy) daremos a conocer con amplitud nuestra postura, reconocemos la actitud responsable del presidente de Bolivia, Evo Morales, quien prefirió renunciar a exponer a su pueblo a la violencia”.

Por la mañana, cuando Morales había lanzado la convocatoria a nuevas elecciones, López Obrador difundió un video desde la laguna de los siete colores, en Quintana Roo, donde realizaba una gira de trabajo, en el que celebraba la propuesta calificándola como “un triunfo de la democracia porque siempre hay actitudes, hay afanes autoritarios de querer resolver las diferencias con la confrontación, con la violencia. El mejor método para resolver las diferencias es el método democrático. Que sea el pueblo el que decida”.

Después de hacer una remembranza del “fraude electoral” registrado en México en 2006, destacó que en Bolivia se dijera “no a la violencia y resolver los problemas consultando al pueblo, mediante la democracia. un abrazo al pueblo de Bolivia y también un abrazo al presidente de Bolivia Evo Morales por esa decisión que ha tomado”. Posteriormente la situación en Bolivia dio un viraje.

En uno de sus mensajes de Twitter, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores expresó: “México, de conformidad a su tradición de asilo y no intervención, ha recibido a 20 personalidades del (los poderes) Ejecutivo y Legislativo de Bolivia en la residencia oficial en La Paz (capital de ese país), de así decidirlo, ofreceríamos asilo también a Evo Morales”.

En otro de sus mensajes en esa plataforma, el canciller rechazó, a nombre del gobierno mexicano, el golpe de Estado, y reiteró la posición de la administración de López Obrador en pro del respeto a la democracia y a las instituciones.

Señaló que la operación militar en Bolivia –que llevó a la renuncia del mandatario Evo Morales– es similar a la orquestada en la década de los 70 en varios países latinoamericanos y se tradujeron en una serie de golpes de Estado. “En Bolivia hay una operación militar en curso, la rechazamos, es similar a aquellos trágicos hechos que ensangrentaron nuestra América Latina el siglo pasado. México mantendrá su posición de respeto a la democracia y las instituciones. Golpe no”.

En un tuit más, Ebrard alertó: “Somos solidarios con la inviolabilidad de las representaciones diplomáticas, ahora requerimos la misma solidaridad internacional para que se respete la integridad de la sede de la embajada y residencia de México en Bolivia”. Este mensaje causó alerta en varios sectores de la política mexicana ante el riesgo de un posible ataque a las sedes diplomáticas mexicanas.

En diferentes áreas gubernamentales y legislativas de nuestro país surgieron versiones encontradas. Algunos hablaban que había riesgo de que el Ejército boliviano atacara anoche la embajada de México, mientras otros indicaron que no era un peligro inminente. Hasta el cierre de esta edición no se confirmó ninguna hostilidad en ese sentido. La vocería de la SRE, a cargo de Roberto Velasco, no salió a dar una posición oficial.

De acuerdo con el artículo 22 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, las sedes diplomáticas instaladas en cualquier país “son inviolables”, y los Estados receptores no podrán penetrar en ellas sin el consentimiento del jefe de misión.

Ebrard difundió los datos de contacto con la embajada de México en Bolivia, a fin de apoyar a los 10 mil mexicanos que viven en esa nación.