cultura | 11 de Noviembre de 2019

La Lotería Nacional que nació para generar recursos estaba enferma, con un déficit de más 540 millones de pesos para sobrevivir y pagar la publicidad y servicio médico, y un aparato grande, con gastos innecesarios, asegura el director. Foto José Antonio López / La Jornada

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Dora Villanueva / La Jornada
Ciudad de México, 11 de noviembre.- Endeudada, anémica, con gastos suntuosos en una burocracia dorada que era alimentada por dos chefs, mientras una de las instituciones más antiguas de México –cuyo objetivo es generar recursos– se volvía rémora para las finanzas públicas. Así esboza Ernesto Prieto Ortega la situación de la Lotería Nacional (Lotenal), que dirige desde el 1 de diciembre del año pasado. 
 
Con el aniversario 250 encima, el funcionario anticipa que el próximo 7 de agosto el festejo será en números rojos. De la administración pasada se heredó un déficit de 540 millones. Con pérdidas desde 2008, la Lotenal no solo dejó de llevar dinero a la Tesorería de la Federación. A últimas fechas tuvo que ser asistida para seguir operando. 
 
Prieto Ortega recibe a La Jornada en su despacho de El Moro, el edificio art déco del número uno de avenida Reforma. Ahí, desde 1946, cualquier tarde de sorteo se escuchan los rebotes de una puesta en escena, que tiene rastro de hasta tres generaciones en las voces que decretan el premio mayor. Tenemos niños que son nietos de niños gritones, dice el funcionario. 
 
Añade, minutos antes de dar un recorrido por el Salón de Sorteos, que esta institución le ha dado mucho a México. Es reconocida, de las más firmes que hay. Esa grandeza que tenía la Lotería vino decayendo, y nosotros pretendemos levantarla. En la fórmula que enumera para dicha recuperación comienza con austeridad, eficiencia y honestidad, pero admite que el pendiente son las ventas. 
 
La operación de la Lotenal tuvo un punto de inflexión hace 10 años, cuando comenzó a pagar impuesto especial sobre producción y servicios; mientras, las ventas ceden al cambio generacional, los consumidores envejecen sin que llegue el relevo de población más joven. La Lotería dejó de cumplir su objetivo de dar asistencia pública y debería dejar de operar, planteó en 2016 la Auditoría Superior de la Federación. 
 
Actualmente la encomienda que tiene a su cargo Prieto Ortega es agrupar la Lotenal y Pronósticos para la Asistencia Pública. En el Congreso, una iniciativa ya fue aprobada por la Cámara de Diputados. El pendiente pasó al Senado. El objetivo es fusionar dos instituciones sanas, quitar el antecedente de que no era autosuficiente la Lotería Nacional, explica el directivo. 
 
–¿Cómo encontraron financiera y operativamente a la Lotería? 
 
–Estaba enferma. Encontramos una Lotería endeudada, con un déficit de más 540 millones de pesos para poder sobrevivir, para cumplir con sus obligaciones contraídas (publicidad y servicio médico), y un aparato grande, con gastos innecesarios. 
 
“Dichos dispendios fueron: choferes para los directivos, arreglos florales de 600 mil pesos y dos chefs. Ante ello, el primer paso fue reducir el costo de los contratos, la estructura y eliminar las compras que se consideraron superfluas. 
 
El objetivo, por el momento, es estabilizar la caída, a la institución y su crecimiento. Pensé que en tres años, pero afortunadamente en dos se encontrará con finanzas sanas, dado que en octubre ya se lograron compensar las ganancias frente a las pérdidas. El próximo año será de crecimiento. Los números, hasta hoy, van bien. Vamos a revertir el problema que tuvimos el año pasado. 
 
–¿Fue problema de una burocracia ostentosa, corrupta? ¿Ambas? 
 
–Fueron gastos operativos caros. En la pasada administración la dirección de la Lotenal ganaban más de 150 mil pesos al mes. El sueldo, ahora, es de 100 mil. Los subdirectores recibían 120 mil, pero ahora promedian 90 mil. 
 
“Además, había cinco subdirectores en la Lotería y en Pronósticos. Cada uno con sueldo y prebendas que eran usanza de ese cargo. Actualmente son tres en cada institución. Pero, una vez que se realice la fusión, el objetivo es que quede, en total, una triada para los dos organismos. Ya no puedo tener tres subdirectores en Pronósticos y tres aquí (…) van a reducirse los de arriba.” 
 
Más tarde vuelve al tema de los manejos irregulares en la administración. Expone: En 2016 hubo, para efectos de publicidad de la Lotenal, una cantidad muy grande, 795 millones de pesos si no mal recuerdo, pero no se incrementó la venta. Ya que cada quien saque sus conclusiones.  
 
Procedimientos contra ex funcionarios 
 

No soy policía ni Ministerio Público, zanja el abogado. No abunda ni expone sobre el número de casos, pero admite que parte de las observaciones en el manejo de lo que en otros tiempos se conoció como la caja chica del Presidente de la República pasaron tanto a la Fiscalía General de la República como a la Secretaría de la Función Pública. 
 
–Con la fusión y reducción en ambas estructuras, ¿de cuántos despidos se estaría hablando para el año próximo? 
 
Prieto Ortega evade explicar qué tanto se reducirá la estructura en la Lotenal, que ahora tiene más de mil trabajadores, pero sostiene que se hará con apego a la ley, a diferencia de lo que han denunciado ex funcionarios en otros organismos, ya con la llegada de la Cuarta Transformación. 
 
Nosotros vamos a respetar 100 por ciento los derechos de los trabajadores, tanto de la Lotería como de Pronósticos. Que en esto no quede duda. Nosotros vamos a cumplir cabalmente con los derechos de los trabajadores.  
 
Política social con perfil de la Lotería 

Al evidenciar el rubro en que se ha recargado la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, Prieto Ortega recalca que su objetivo es que la política social tenga el perfil de la Lotería. 
 
Recuerda que en otros momentos los remanentes de los concursos se entregaban de manera directa: equipos médicos a hospitales, aulas a escuelas, camiones a bomberos, ambulancias, entre otros. En ello se resume el objetivo de esta administración. 
 
Se busca generar recursos que puedan darse en forma de apoyo directo a escuelas. Ello, en un primer momento. Dice que lo ideal es que el recurso se aplique desde la administración de la Lotería, pero si es desde otro organismo tampoco se tiene inconveniente. Lo que sí, subraya, es que cada apoyo que se erogue sea explícito que proviene de la operación de la Lotenal. Sería la mejor publicidad que podríamos tener, asegura. 
 
Lo primero es sanear la Lotería, que se tenga para pagar nómina, servicio médico. Eventualmente –no descartó–, que se ingrese a representantes de la sociedad civil para dar seguimiento al manejo de la organización. 
 
Quizás, eso no lo dudo, la transparencia es lo mejor para todos, pero ahorita tenemos que sacar al buey de la barranca. 
 
Actualmente, enfatiza, se está haciendo eficiente el aparato de la Lotenal. Estamos instrumentando medidas de austeridad y haciendo todo esto con honestidad. Estamos convencidos de la Cuarta Transformación, de que podemos hacer las cosas diferentes, asegura al dar cuenta de que se están pagando en premios 107 millones de pesos más que el año pasado. 
 
Sin embargo, se mantiene el inconveniente de las ventas. Los compradores de Lotería Nacional son personas mayores, de 45 a 50 años. Los vendedores, igual. Queremos llegar al mercado de 18 a 45 años, explica. Es el reto para el año próximo. ¿Cómo hacemos eficiente la venta del billete?