cultura | 09 de Julio de 2019

Imagen de la silla modelo R98619, valuada en 12 mil 800 libras, en la que se reproducen bordados creados en Tenango de Doria. Foto archivo La Jornada

Por

Por 

Redacción
Ciudad de México, 9 de julio.- La titular de la Secretaría de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, envió una carta a Héctor Pardo, director de comunicación de la empresa Louis Vuitton en México, Centroamérica y el Caribe, para consultarle ‘‘de manera respetuosa” si para la elaboración de una silla que aparece en su colección Dolls by Raw Edges ‘‘contaron con la colaboración de la comunidad de Tenango de Doria”.

La funcionaria federal precisó –en la misiva fechada el 5 de julio– que los mexicanos reconocen el valor de lo hecho a mano, con tiempo y dedicación, así como la originalidad de cada pieza.

‘‘Nos hemos enterado con sorpresa de que en su colección Dolls by Raw Edges aparece una silla modelo R98619, valuada en 12 mil 800 libras, en la que se reproducen elementos que son parte, se identifican con los bordados que se elaboran y son propiedad intelectual de la comunidad de Tenango de Doria en el estado de Hidalgo, México, así como de sus artesanos.

‘Cada pieza artesanal –añade– es única e irrepetible y es, al mismo tiempo, el resultado de la continuidad del trabajo de muchas generaciones que transmiten el conocimiento, la destreza y, sobre todo, la creatividad en su elaboración, la transmisión de saberes de padres a hijos, de maestro a aprendiz.”

El taller y la marca Louis Vuitton alcanzó reconocimiento mundial gracias a la alta calidad de su manufactura, a la originalidad de sus diseños y al valor agregado que significa poseer una pieza única, numerada, hecha a mano y signada por su autor con el anagrama conocido y apreciado en el mundo.

Frausto Guerrero pidió el pasado 12 de junio a la diseñadora de modas Carolina Herrera y a Wes Gordon, director creativo de la marca y quien encabeza la nueva colección de ese emporio ‘‘inspirada en México”, explicar públicamente con qué fundamentos decidieron usar elementos culturales cuyo origen está documentado y cómo su utilización retribuye beneficios a las comunidades portadoras.

Finalmente, la carta enviada por Frausto a la firma Vuitton señala: ‘‘México no está cerrado al diálogo con el mundo, por el contrario: queremos ampliar el intercambio y la colaboración con las firmas que más han contribuido a la valoración de la artesanía como objeto de alto valor artístico y comercial. Por lo anterior, les proponemos participar en una mesa de trabajo donde dialoguemos a la par empresa, gobierno y comunidades”.

Sondeo

Ante la escasez de agua en Tijuana, ¿aceptas reducir tu consumo para no agotar la reserva?