mundo | 03 de Noviembre de 2018

Los integrantes del Éxodo Migrante le piden a Miguel Ángel Yunes que cumpla su palabra y ponga el transporte para que se puedan trasladar a la CDMX. Le avisan que tienen garantizada el agua, razón que dio el gobernador de Veracruz para reconsiderar. Foto fotograma del video

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Blanche Petrich / La Jornada

Ciudad de México, 3 de noviembre.- Ante el ofrecimiento que hizo el gobernador de Veracruz Miguel Ángel Yunes de facilitar 150 autobuses para trasladar este mismo sábado a los desplazados del éxodo centroamericano a la Ciudad de México, mismo que fue retirado apenas dos horas después por el mismo mandatario, un nutrido grupo de niños y mujeres le enviaron un mensaje videograbado al mandatario: “Le pedimos de todo corazón -le dicen a coro- no dar ni un paso atrás. Por favor no nos deje solos, lo necesitamos”.

Este viernes fue, para los caminantes que pernoctan en Sayula, Veracruz, una jornada de estira y aflojas en negociaciones de alto nivel en las que ellos poco tuvieron qué decir.

Mientras uno de los coordinadores, Irineo Mújica, de la organización binacional Pueblo sin Fronteras proponía seguir hacia la frontera norte a un paso más acelerado, sin pasar por la Ciudad de México, el sacerdote Alejandro Solalinde, de Hermanos en el Camino en Ixtepec, Oaxaca, negociaba con funcionarios de la Ciudad de México su traslado inmediato a esta ciudad.

Cerca de las siete de la tarde Yunes distribuyó un video en el que ofrecía los 150 autobuses necesarios para los cerca de 5 mil centroamericanos que aún se mantienen cohesionados.

Pero dos horas después, cerca de las nueve, Yunes distribuyó un nuevo mensaje retirando su oferta. Con el pretexto de los cortes de agua en la Ciudad de México y alegando que se trata “de un problema institucional”, dijo que ofrecía “trasladar” a los integrantes de la caravana “a una ciudad más al sur del estado” y alojarlos ahí temporalmente mientras se encuentra una solución definitiva.

La respuesta del éxodo fue el video. Activistas que acompañan la caravana indicaron que el ánimo es de “retroceder no es opción” y que, pese a la mermada salud de niños y adultos, la gente decidirá, mañana en una asamblea que se realizará a las 5 de la madrugada, seguir avanzando en la ruta trazada, con el apoyo de diversas organizaciones que irán resguardando su seguridad.

Un comunicado del éxodo sostiene que los desplazados llevan caminando 22 días bajo sol y lluvia, durmiendo a la intemperie y sin acceso a baños, con la salud de la mayoría mermada. “No deje solo este éxodo y cumpla con el ofrecimiento pactado”, concluye.

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