mundo | 31 de Octubre de 2017

Sayfullo Saipov, de Uzbekistán, arrolló con su camioneta a varias personas a lo largo de un kilómetro en West Street Foto Tomada de video

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David Brooks, corresponsal La Jornada

Nueva York, 31 de octubre.- Un inmigrante legal de Uzbekistán condujo una camioneta rentada por un carril para bicicletas al lado del río Hudson a pocas cuadras del World Trade Center en el sur de Manhattan matando a ocho personas e hiriendo a 11 antes de chocar y ser baleado por una policía en lo que se está calificando como el peor atentado terroristas del el 11 de septiembre de 2001 en esa ciudad.

Las autoridades locales, estatales y federales consideraron que por ahora el atentado fue obra de un solo individuo y que no existía indicaciones de un complot más sofisticado. Sin embargo, de inmediato elevaron la presencia de seguridad en puntos críticos o vulnerables por toda la ciudad.

Un par de horas después del fin del incidente, el alcalde de Nueva York Bill de Blasio declaró que con base a la información en ese momento, esto “fue un acto de terror”. El gobernador del estado de Nueva York Andrew Cuomo afirmó que “no hay evidencia que sugiera un complot más amplio”.

Sayfullo Saipov de 29 años de edad manejó la camioneta por más de un kilómetro en el carril exclusivo y separado para bicicletas en West Street poco después de las 15 horas locales arrollando a varias personas y dejando detrás sangre y bicicletas destruidas hasta que se estrelló con un mini autobús escolar cerca de la esquina de la calle Chambers, donde brincó de su vehículo gritando “Allahu akbar” (Dios es grande, en árabe) con una arma de perdigones y otra de paintball.

Peatones -entre ellos estudiantes de una preparatoria pública que en ese momento estaban saliendo al concluir su día- corrieron gritando que había un hombre armado hasta que un policía disparó dejándolo herido. Fue detenido y trasladado a un hospital en estado crítico.

Seis personas murieron en la escena del crimen, otras dos en hospitales, mientras 11 personas más permanecen hospitalizadas. Cinco de los ocho muertos eran un grupo de amigos argentinos de Rosario que llegaron a Nueva York para festejar el 30 aniversario de su egreso de su instituto politécnico , divulgó esta noche la cancillería de Argentina que proporcionó una lista de sus nombres (otro más del grupo permanece en el hospital).

El gobierno de Bélgica informó que uno de sus ciudadanos murió, y tres más están hospitalizados. Aún no se habían divulgado las identidades de los demás al cierre de la edición.

Según las autoridades, Saipov llegó a Estados Unidos de Uzbekistán en 2010 y obtuvo la residencia legal. Trabajó como chofer de camiones, y vivió en Paterson, Nueva Jersey y Tampa, Florida. La camioneta fue rentada en Nueva Jersey.

Aparentemente, las autoridades federales sabían de Saipov, reportó el New York Times esta noche, ya que su nombre surgió de una investigación no relacionada con él, pero no divulgaron más. El rotativo recordó que a lo largo de los últimos dos años, las autoridades federales realizaron una investigación antiterrorista que resultó en cargos contra cinco hombres de Uzbekistán y otra de Kazakstán por brindar apoyo material al Estado Islámico.

El presidente Donald Trump respondió primero por su medio favorito con un tuit declarando que en la ciudad de Nueva York “parece haber otro ataque por una persona muy enferma y trastornada. Las autoridades están siguiendo esto de cerca. ¡NO EN LOS E.U.A!”. Poco después, continuó con otro tuit: “no podemos permitir que ISIS (Estado Islámico) regrese, o entre, a nuestro país después de derrotarlos en Medio Oriente y otros lugares. Basta”.

Pero no fue hasta más de 90 minutos después que Trump por fin emitó una expresión de solidaridad y condolencia con las víctmas: “Mis pensamientos, condolencias y oraciones a las víctimas y familias del atentado terrorista de la ciudad de Nueva York. ¡Dios y tu país están con ustedes!”

Por su parte, el Consejo sobre Relaciones Americanas-Islámicas (CAIR), la organización musulmana de derechos civiles más grande de este país, deploró el ataque. “Condenamos el atentado horrorífico y cobarde de hoy en Manhattan y ofrecemos condolencias sinceras a los amados de aquellos que murieron y fueron heridos”, declaró Afaf Nasher, director ejecutivo en Nueva York. CAIR llamó por la solidaridad, compasión y unidad entre los neoyorquinos “frente al terror”.

Diversas figuras empezaron a enviar mensajes de solidaridad -desde Jeremy Corbyn en Inglaterra a Barack y Michelle Obama, los líderes de ambas bancadas del Senado, Hillary Clinton entre una lista creciente de figuras nacionales e internacionales.

Mientras tanto, procedió el masivo desfile de Halloween en Nueva York esta noche. El gobernador Coumo declaró que “esta noche estamos en un desfile de Halloween para decir: no ganaste y no nos afectaste y estamos afuera y celebrando y haciendo lo que los neyorquinos hacen. Estamos viviendo nuestras vidas porque no vamos a permitir que ganen los terroristas. Punto”.

Pero a pocas horas de la tragedia, creció también la preocupación entre defensores de libertades civiles, expertos políticos y, ni hablar, defensores de inmigrantes de que el incidente ofrecerá al presidente y sus aliados un pretexto más para promover sus políticas antimigrantes y contra las libertades civiles. Esta noche, en su último tuit, Trump informó que estaba ordenando una revisión más “extrema” de quienes desean ingresar al país.