cultura | 31 de Julio de 2018

En el blog lo definen como “voz contralta y requinte inigualable, que rasgaba en lo profundo cual espina del amor, cual espina del cardenche”. Foto tomada del portal de Facebook de Los Cardencheros de Sapioriz

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Leopoldo Ramos / La Jornada

Saltillo, Coah., 31 de julio.- La cultura del canto cardenche sigue en riesgo de desaparecer y uno de su pilares falleció este domingo a los 81 años. Genaro Chavarría Ponce, don Genaro, como lo conocen familiares, seguidores y amigos, promovió desde niño la cultura de la música hecha a base de voces, sin instrumentos ni partituras de por medio, cuyo origen se remonta a principios del Siglo XX en la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango.

“Don Genaro Chavarría fue campesino y dedicó su vida al campo y a promover el canto cardenche junto con otros campesinos de Sapioriz”, lo recuerda José Manuel Vázquez Navarro, profesor e investigador de la Facultad de Agricultura y Zootecnia de la Universidad Juárez del Estado de Durango, amigo del fallecido y promotor de la cultura cardenche.

Sapioriz es un ejido de Lerdo, Durango y cuna de Los Cardencheros, agrupación que Genaro Chavarría integró junto a otros campesinos: Antonio Valles, Guadalupe Salazar y Fidel Elizalde. En 2008, cuando la canción cardenche agonizaba por la falta de apoyos oficiales para su promoción, recibieron el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría de Artes y Culturas Populares, lo que les valió un estímulo económico y la promoción internacional. Desde entonces Los Cardencheros de Sapioriz lo mismo se presentan en Chihuahua o la Ciudad de México, que en Nueva York y París.

“Antes del estímulo distraían sus ocupaciones en el campo para promover el canto cardenche y eso se los reconoce toda la comunidad. Gracias a la contribución de don Genaro y de sus compañeros, hay jóvenes cardencheros, como Higinio Chavarría, su sobrino que mantienen con vida la tradición. Además, la cultura evoluciona y ahora mismo se canta cardenche en ritmo hip hop y en la Ciudad de México hay talleres de canto cardenche. La cultura se vuelve popular e incluso hay canto cardenche en Spotify”, expuso José Manuel Vázquez.

En la región Laguna reconocen a Genardo Chavarría por mantener viva la tradición y actualmente hay canto cardenche en Sapioriz y en el Cañón de Jimulco, en donde había desaparecido. “La esperanza es muy grande de que el canto cardenche no desaparezca. Sus orígenes se remontan a principios del Siglo XX, lo conocían como “la canción de borrachines. No había partituras y la cultura musical se compartía por generaciones de manera oral; era la forma musical de la gente del campo cuando descansaba después de trabajar todo el día en la agricultura y acomodaba las voces para formar música. Casi siempre se acompañaba por sotol. Por sus orígenes, el canto cardenche es comparado con el blues, pues en Estados Unidos, la música de los negros esclavos al descansar luego de las jornadas en los campos algodoneros”, señaló.

Navarro, especialista en control biológico y agricultura orgánica y sustentable, explicó que el cardenche (Cylindropuntia imbricata) es una cactácea del desierto, agreste y abundante en la región
Laguna, con pequeñas espinas formadas en varias direcciones que al atravesar y ser destrabada de la piel.

“Cuando te espinas, es muy doloroso y así es también la música cardenche; habla de temas de amor y mucho sentimiento, tan doloroso como la espina”, aseguró.

En el blog digital de Los Cardencheros de Sapioriz hubo condolencias para la familia de Genaro Chavarría.

De acuerdo con la publicación de los administradores del sitio, Chavarría Ponce “promovió y compartió el canto cardenche desde niño, a lado de su hermano Cheto Chavarría y como alumnos del pionero del canto, don Eduardo Elizalde (también ya fallecido). En aquellos años eran reconocidos en toda la rancherada aledaña a Sapioriz, ya que juntos acompañaron con alabados a un sin fin de almas que caminaban a su última morada. Posterior e integrado al grupo Los Cardencheros de Sapioriz, realizó un trabajo de difusión del canto cardenche por casi 30 años, a lo largo del país e incluso en el extranjero”.

En el blog lo definen como “voz contralta y requinte inigualable, que rasgaba en lo profundo cual espina del amor, cual espina del cardenche”.