mundo | 30 de Octubre de 2018

Poco antes del mediodía guatemaltecos, salvadoreños y hondureños formaron una cadena humana para atravesar el río y entraron de forma ordenada. Foto tomada de @teleSURtv

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Elio Henríquez / La Jornada
San Cristóbal De Las Casas, 30 de octubre.- Aproximadamente 2 mil migrantes centroamericanos de una segunda caravana ingresaron este lunes a México por el río Suchiate –en lanchas y a nado– y aunque al principio habían aceptado ir a un albergue para tramitar refugio y regularizar su situación, al final rechazaron la propuesta.

Poco antes del mediodía guatemaltecos, salvadoreños y hondureños formaron una cadena humana para atravesar el río y entraron de forma ordenada, como define el gobierno mexicano su ingreso acordado para evitar ser detenidos, luego de mantener un breve diálogo con funcionarios federales.

Después de cruzar el río fueron custodiados por policías federales y agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) hacia las oficinas administrativas de aduana que el gobierno mexicano tiene en el puente internacional ubicado en Ciudad Hidalgo.

El comisionado del INM, Gerardo Elías García Benavente, aseguró que los migrantes serían llevados a un albergue mientras presentaban ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) sus solicitudes para permanecer en el país. Sin embargo, ya en la garita migratoria, los centroamericanos rechazaron acogerse al ofrecimiento de las autoridades y ante el temor de que ocasionaran disturbios los policías les permitieron el paso.

Este grupo es parte del mismo que el domingo no pudo ingresar al país por la aduana debido a un operativo policiaco –en el cual falleció el hondureño Henry Adalid Díaz, de 26 años–, por lo que este lunes lo hizo por el río Suchiate.

Antes del mediodía los indocumentados permanecían a la mitad del caudal, ya que la policía mexicana reforzó su presencia en la ribera apoyada con sobrevuelos de un helicóptero.

Los uniformados y agentes del INM les taparon el camino por el lugar conocido como El Cascajo, pero después de dialogar se les permitió el paso.

García Benavente advirtió en entrevista que los centroamericanos de la primera y la segunda caravanas están de manera irregular y podrían ser asegurados por la autoridad en cualquier momento, aunque aclaró que quienes ingresaron este lunes han solicitado permanecer en el país. Añadió que ante denuncias de que algunos migrantes portan armas serían revisados al ingresar a los refugios instalados por el gobierno estatal.

A pesar de las advertencias del comisionado del INM, los indocumentados centroamericanos salieron por la tarde en caravana hacia Tapachula, pero sólo avanzaron unos 10 kilómetros hasta el ejido Ignacio Zaragoza, municipio de Frontera Hidalgo, se alojaron en la cancha de usos múltiples y en una parte del parque ejidal para pernoctar, ya que continuarán su viaje este martes temprano.