Baja California | 30 de Marzo de 2015

Frente al Cecut los 400 de San Quintin piden apoyo y reclaman sus demandas Foto Roberto Armocida

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Gabriela Martínez

Tijuana, 30 de mazo.- Rafaela López tiene ocho años y es la única de sus 10 hermanos que logró entrar a la escuela. Para asegurar los alimentos diarios, el resto trabaja jornadas de más de 12 horas con sus padres en campos agrícolas de San Quintín.

Desde el 17 de marzo, Rafaela dejó de las clases para apoyar a su familia en las protestas para exigir mejores condiciones laborales, que van desde aumento salariales hasta la garantía de sus derechos como trabajadores, como lo dicta la Constitución General de la República.

Su familia forma parte del contingente de 400 personas que partió en caravana desde la mañana del sábado hasta este domingo en un trayecto de 300 kilómetros en que llego a Tijuana, donde marcharon primero a la garita San Ysidro y luego en el muro que divide México de Estados Unidos, a la altura de Playas de Tijuana.

La madre de Rafaela se llama Nieves y tiene 54 años de edad, trabaja en el campo desde que tiene memoria. Sabe pizcar zanahoria, tomate y fresa. Conoce los ranchos agrícolas de su natal Guerrero de donde salió hacia San Quintín, en el sur de Ensenada, con la promesa de mejores condiciones de trabajo y de vida.

"Me mintieron, yo quiero más salario, más escuela, mejor para mis hijos, tenemos dignidad. Quiero que ayuda, nos estamos muriendo de hambre...", explica Nieves, como puede, en una mezcla de español imperfecto y señas, que quiere mejores oportunidades para sus hijos.

Después de batallar unos minutos para expresarse, termina por hablar en su idioma natal: mixteco. Su hija Rafaela traduce a su madre y dice que no se van a regresar a su casa hasta que los patrones cumplan con la ley y que les paguen lo justo.

El vocero de la Alianza Nacional Estatal y Municipio por una Justicia Social, Fidel Sánchez, quién encabezó la caravana desde San Quintín hasta Tijuana, advirtió que los campesinos dejaron de temer y que sí el gobierno no va hacia ellos, entonces los jornaleros irán en busca de respuestas.

"Hemos venido de muy lejos, desde nuestras casas, algunos dejamos familias porque sentimos que nos abandonaron, lo único que veníamos a decirles es que nosotros ya no tenemos miedo, que son ellos, el gobierno, quienes deben respetarnos", aseguró durante la marcha de cientos de trabajadores del campo.

Después de que terminaron la marcha en las inmediaciones de la garita de San Ysidro, regresaron a los autobuses y se trasladaron hasta el muro fronterizo en Playas de Tijuana, donde fueron recibidos por uno de los líder del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB), Gaspar Rivera.

"No están solos, desde aquí los acompañamos, desde aquí luchamos con ustedes. Pedimos un boicot contra las empresas que explotan a nuestros compañeros jornaleros, exigimos un alto", gritó desde el otro lado de la frontera, en territorio estadounidense, mientras era escuchado por cientos de campesinos.

Después de una merienda y de compartir mensajes entre las organizaciones, los campesinos regresaron a los camiones para trasladarse al Parque Benito Juárez, situado frente al Centro de Gobierno.

Los jornaleros saldrán durante la mañana de este lunes hacia Tecate y luego a Mexicali donde finalizará
la movilización de campesinos que realizaron un paro laboral para denunciar las violaciones a sus derechos humanos y laborales.