espectáculos | 29 de Septiembre de 2018

“Muchas amigas me dicen que quieren ser chingona como yo, y les agradezco; no sé si fue un golpe de suerte..." Foto Diana Manzo

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Diana Manzo

Ciudad de México, 29 de septiembre.- Una mentira piadosa llevó a Sótera Cruz a la pantalla grande. A la edad de 11 años no podía decir a su abuela que iría al casting de una película, así que le mintió y le aseguró que iba a hacer su tarea.

Así comenzó la vida de actriz de esta niña juchiteca que ahora, con 14 años, protagoniza el filme Ombligo de Guie’dani (en zapoteco Xquipi’ Guie’dani), seleccionado para participar en la edición 16 del Festival Internacional de Cine en Morelia que se celebrará en octubre.

Risueña y amante de su cultura zapoteca, Sótera es la menor de tres hermanos. Creció criada por sus abuelos, Soledad y Federico, de quienes heredó su lengua materna y aprendió a valorar a los suyos. Actualmente estudia tercero de secundaria.

El sueño de Sótera es seguir preparándose en el mundo del cine y el teatro; le gustaría estudiar para ser una actriz profesional. A sus abuelos todavía no los convence, pero le han brindado su apoyo incondicional en las dos películas en las que ha participado, Guie Xhuba y Xquipi’ Guie’dani.

El Ombligo de Guie’dani, dirigida por el mexicano Xavi Sala, habla de la discriminación que sufren las indígenas que dejan su tierra para ir a trabajar a la capital.

Además de Sótera, participa otra mujer de origen zapoteco llamada Érika López, originaria de la comunidad de Santa María Xadani.

Me siento muy feliz de llegar a esta etapa de mi vida. Desde muy niña me gusta el teatro y la actuación; además, escribo poemas. Mucha gente me ha dicho que está orgullosa de mí y eso me motiva a seguir luchando por mis sueños, que es ser una actriz de tiempo completo, dijo.

Sótera reconoce que ha disfrutado los desvelos y las madrugadas que tuvo que pasar durante el rodaje de El Ombligo de Guie’ dani, y, a pesar de que su vida ha cambiado, porque ahora es más conocida por otras personas, sigue realizando su vida normal, va a la escuela, hace tareas y le gusta hacer poemas.

“Muchas amigas me dicen que quieren ser chingona como yo, y les agradezco; no sé si fue un golpe de suerte, pero aún recuerdo cuando llamaron a mi abuela y le dijeron que había quedado para participar en la película; no lo podía creer, por un lado mi abuela decía que no y por el otro respondía que sí, gracias a ella y mi tía sigo aquí, ellas me acompañan siempre”, indicó.

La joven expresa que ha sacrificado muchas cosas en estos cuatro años de actriz, especialmente sus estudios. Reconoce que no va mal y que por fortuna ha tenido apoyo de sus profesores y compañeros.

Como muchos istmeños, Sótera también es damnificada por el terremoto del 7 de septiembre del año pasado, y su vivienda tradicional colapsó, pero esa circunstancia no la venció y decidió ayudar a los suyos al integrarse al colectivo Binni Birí, que impulsan la poeta zapoteca Natalia Toledo y el pintor Demián Flores, entre otros personajes.

Mientras más se acerca el día del festival, los nervios la arropan. Aún está indecisa sobre el vestuario que llevará, ya que piensa usar una vestimenta tradicional istmeña y desfilar en la alfombra roja. Quiere un diseño de ropa de la poeta Natalia Toledo.