espectáculos | 28 de Septiembre de 2018

Un dispositivo electrónico de 10 centímetros de diámetro hace las funciones del ventrículo izquierdo del corazón y complementa la función de bombeo de la sangre al organismo. Foto Jesús Villaseca

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Redacción / La Jornada
Ciudad de México, 28 de septiembre.- Un dispositivo electrónico de 10 centímetros de diámetro hace las funciones del ventrículo izquierdo del corazón y complementa la función de bombeo de la sangre al organismo. Es un corazón artificial con la capacidad de revertir problemas de insuficiencia cardiaca terminal y en el Hospital General del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza se colocó el tercer dispositivo de este tipo.

Es otra opción que pueden tener algunos enfermos que requieren un trasplante de corazón. En este caso, indicó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el dispositivo se asignó a Enrique Uribe Borrego, de 58 años, quien desde hace dos años padecía cardiomiopatía dilatada; aumento en el tamaño del corazón y disminución de la capacidad para bombear sangre al cuerpo.

Era candidato al trasplante, pero debido a su tipo de sangre –O negativo– es muy difícil encontrar un donador compatible, por lo que sus posibilidades de sobrevivir por esta vía eran pocas, explicó Guillermo Careaga, director del nosocomio y quien encabezó el equipo de 40 especialistas, entre cirujanos, anestesiólogos, perfusionistas e intensivistas, que participaron en la cirugía.

Careaga explicó que al paciente se le implantó un sistema de soporte ventricular izquierdo, modelo HeartMate, versión 3, tecnología de última generación de origen estadunidense. Se coloca dentro de su tórax y lo único que tiene hacia el exterior es un sistema de enlace al equipo eléctrico, que el paciente debe conectar a la corriente eléctrica en la noche –mientras duerme– y durante el día puede desplazarse a cualquier parte, pues el dispositivo se conecta a baterías de larga duración.

El especialista también comentó que técnicamente la colocación del dispositivo es sencilla y se puede colocar en tanto llega un donador.

Careaga agregó que el HeartMate, versión 3, es de alto costo, por lo que no se puede obtener para todos los pacientes.

La primera vez que en el IMSS se colocó un corazón artificial fue el 14 de noviembre de 2012, en el Hospital de Cardiología del CMN Siglo XXI, a José Salvador Pérez, de 68 años de edad, quien padecía insuficiencia cardiaca terminal. Falleció en 2016 a causa de una infección.