mundo | 28 de Julio de 2018

Desde 2006 ocurren casos de separación de menores de sus familiares. Foto La Jornada

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Ana Langner y Carolina Gómez / La Jornada

Ciudad de México, 28 de julio.- La respuesta diplomática ante la crisis migratoria por la separación de familias en la frontera entre México y Estados Unidos ha sido tibia y opaca, afirmaron activistas y especialistas en el tema.

Estados Unidos no cumplió el jueves pasado con el plazo fijado por el juez federal de California, Dana Sabraw, para reunificar a familias migrantes que fueron separadas como parte de la política de tolerancia cero aplicada por el gobierno del presidente Donald Trump, por lo que cientos de niños aún viven en la incertidumbre.

En un escueto mensaje en redes sociales, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Luis Videgaray, informó que en el contexto de su viaje a Washington para continuar con el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) se reunió con la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, a quien manifestó que para el gobierno mexicano es una prioridad que todos los niños sean regresados con sus familias.

La especialista en temas migratorios del Instituto Mora, Leticia Calderón, expresó que si se toma en cuenta que la separación familiar es una violación a los derechos de los menores, la respuesta diplomática mexicana "es sumamente tibia y no corresponde a la situación".

Indicó que el gobierno mexicano podría decir mucho más en términos de condena; sin embargo, el canciller Videgaray ha sido poco transparente al momento de conducir las reuniones y negociaciones diplomáticas.

Calderón agregó que desde hace año y medio el canciller Videgaray ha negociado en Washington de manera poco transparente con el yerno de Donald Trump y asesor de la casa Blanca, Jared Kushner. "Esa cercanía no ha servido para nada".

Consultada por separado, Martha Soler, coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano, coincidió en que la respuesta ha sido insuficiente no solo para el caso de menores separados, sino que es una carencia que data de años. Esta organización tiene registro de que, al menos desde 2006, ha habido casos de separaciones familiares.

Calderón apuntó por otro lado que la falta de cumplimiento por parte del gobierno estadunidense es un mensaje político enviado para manifestar que la Suprema Corte no puede fijar el rumbo del proceso migratorio y que se ha bajado el tono ante este fenómeno.

Por su parte, Eunice Rendón, coordinadora de la agrupación Agenda Migrante, reiteró su condena a la separación de los infantes y acotó que "ya se veía venir que el gobierno de Estados Unidos no lograría cumplir con la totalidad" de la reunificación.

Dijo que lo que procede ahora es que "se extienda el plazo para darle tiempo a las autoridades antes de llegar al desacato", pero consideró que aun así es previsible que no se logre a cabalidad la reunificación "porque vemos casos muy complicados, los que ellos denominan no elegibles", por ejemplo los padres con antecedente penales.

Señaló que la realidad en la relación con el próximo gobierno, encabezado se verá cuando el virtual presidente electo asuma el cargo.