méxico | 27 de Septiembre de 2017

Personas realizan compra en miscelánea de la Ciudad de México en imagen de archivo Foto María Meléndrez

Por

Por 

La Jornada

Ciudad de México, 27 de septiembre.- El consumo de las familias se vio afectado por la inflación, que este año practicamente se ha duplicado, respecto del nivel de 2016, y ello ya se reflejó en el ingreso de las empresas comerciales orientadas al mercado minorista, advirtió HR Ratings, una empresa especializada en calificación crediticia. Es una muestra de la desacelaración en que ha entrado la economía mexicana, la cual comenzó a manifestarse a partir de la segunda mitad de 2017.

En el segundo trimestre de este año, el ingreso real –descontado el efecto inflacionario-- por suministro de bienes y servicios de las empresas comerciales al menudeo mostró un crecimiento de 1.27 por ciento anual, expuso HR Ratings. Se trata del menor avance registrado desde el cuarto trimestre de 2013, añadió.

“Se registra una desaceleración a partir de enero de este año y es resultado en parte de la inflación que se ha observado, ocasionando una disminución del consumo y, por ende, de los ingresos de las empresas comerciales”, añadió la firma calificadora.

La inflación en agosto llegó a 6.66 por ciento, medida a tasa anual, prácticamente el doble del 3.36 por ciento anual registrado en diciembre de 2016, de acuerdo con datos oficiales. El repunte inflacionario se dio a partir de enero pasado por el alza en el precio de la gasolina –de 24 por ciento en promedio-- y el efecto de la depreciación del peso en el costo final de productos con componentes importados.

De acuerdo con la información más reciente, que corresponde al segundo trimestre del año, el consumo privado tuvo un crecimiento real de 4.16 por ciento anual. No obstante, el indicador de los ingresos de las empresas comerciales al menudeo, podría ser un indicio de que el consumo privado mostraría señales de debilidad en los próximos meses, impactando también al crecimiento de la economía mexicana.

Se anticipa una desaceleración

A la par de una medición puntual, como la del ingreso de los comercios minoristas, indicadores más generales apuntan a una desaceleración de la economía mexicana, que comenzó a registrarse en el tercer trimestre del año.

Esta semana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer la evolución del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de julio, que es una aproximación mensual del producto interno bruto (PIB).

En julio, el IGAE creció 1.02 por ciento, menor al 1.65 esperado por analistas y, también, debajo del dato previo de 2.40 por ciento.

El desempeño del IGAE fue el resultado de que el sector servicios, que representa dos terceras partes del PIB, creció 2.4 por ciento en el mes de referencia, menor al promedio del año de 3.4 por ciento, explicó en un análisis Ve por Más. Ello se debió a una moderación en la actividad del comercio y el transporte.

Mientras tanto, el sector agropecuario, que aporta 3.5 por ciento del del PIB, mantuvo el crecimiento de 2.0 por ciento observado en el mes previo, aunque se trata de una moderación respecto al promedio del año, de 3.4 por ciento.

El sector industrial, 33.9 por ciento del PIB, registró una contracción de 1.6 por ciento, derivado principalmente de una menor actividad en construcción.

“Si bien el PIB mostró un sólido desempeño en el primer semestre, esperamos que la segunda mitad no sea tan sólida. Ello porque consideramos que no sólo la desaceleración del ingreso real de las familias, sino los elementos que han contrarrestado los riesgos para el consumo, como es el caso del crédito al consumo y el crecimiento de las remesas, comenzarán a moderar su ritmo”, consideró Ve por Más.