Baja California | 27 de Agosto de 2019

El gobernador electo refirió que en la transición han encontrado múltiples irregularidades, y ha sido difícil debido a que la actual administración panista no sabe cómo hacer esos procedimientos. Foto cortesía

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Redacción 

Tijuana, 27 de agosto.- El gobernador electo, Jaime Bonilla Valdez, aseguró que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidirá la duración de su mandato, aunque admitió que la consulta ciudadana aprobada por el Congreso de Baja California (como instancia independiente) servirá para conocer la opinión de la gente, lo que "es fundamental".

En una entrevista con el diario La Razón publicada este martes, sostuvo que no está aferrado a tener un gobierno de cinco años -aunque aseguró que al registrar su candidatura era ese periodo, pero luego cambió- y dijo que si el resultado de la consulta -la cual calificó de "ruido"- es contra ese periodo, acatará la decisión, "no puedes ganar todas, solamente haciendo trampa, como lo hizo el PAN por 30 años".

Entre otros temas abordados, Bonilla Valdez aseguró que no le preocupan las amenazas de impugnación porque "estoy curado de espantos", pues no ha violentado la Constitución (solo si decidiera que su mandato rebasara los seis años), además negó que en Baja California sea un "laboratorio" y haya intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador a quien calificó como su amigo, además de que tampoco hay planes de reelección por parte del mandatario federal.

Sobre su relación con López Obrador, el gobernador electo, quien se describe como un empresario con un proyecto político, aseguró que no ha hablado con él de la ley Bonilla y sus temas son más bien sobre beisbol o de la familia.

Jaime Bonilla interpretó que el Partido Acción Nacional (uno de los principales oponentes a que su mandato sea de cinco años) pretende que su gobierno sea de dos años para que no tenga tiempo de implementar sus proyectos y sobre la transición y el trato al actual gobernador, el panista Francisco Vega de Lamadrid, advirtió que "no ha a haber vacas sagradas en Baja California" y las denuncias que existen contra su próximo antecesor "seguirán su curso".

Sostuvo que para los integrantes de la anterior legislatura -que aprobó una reforma al artículo octavo transitorio constitucional para ampliar de dos a cinco la gubernatura- el cargo "era un verdadero lastre" y "no querían saber nada de su gobernador, de sus partidos".

Respecto al cambio de mandato, Jaime Bonilla afirmó "andan acalambrados", ha sido difícil porque la administración panista no sabe cómo hacer una transición debido a que en los últimos 30 años los gobiernos eran los mismos y solo se iban pasando. Refirió que han solicitado estados de cuenta, cheques, nóminas, y así detectaron que una sobrina del gobernador vive en la Ciudad de México y cobra en Baja California.

También encontraron 700 "aviadores" y reportes de vehículos que se compraron y no están, además de que Vega de Lamadrid utiliza 80 vehículos y un aparato que lo cuida y lo representa y que gasta 120 millones de pesos al año y en cambio le debe al magisterio, las pensiones de jubilados, la gasolina, y tenía un adeudo con el Congreso anterior.

Mencionó que en el tema de inseguridad Baja California es "un verdadero desastre" y se refirió a la estadística de homicidios en Tijuana -que este martes rebasó los mil 481 en el año, además del uso de carros "chocolate" en los todos los días que se cometen delitos, pero sostuvo que gracias a la presencia de la Guardia Nacional la situación empieza a resolverse, aunque sea a ritmo lento.

El gobernador electo fue cuestionado sobre los señalamientos en su contra del ex candidato perredista Jaime Martínez Veloz y consideró que "no es para menos" pues "está muy dolido", pero "nunca ha ganado nada allá (en Baja California). Martínez Veloz nunca ha sido bienvenido" al estado y dijo que por no hablar de la "madriza" que recibieron en las elecciones del 2 de junio pasado han hablado de "otras cosas".