Baja California | 27 de Abril de 2015

Los activistas han pasado cinco años en plantones y manifestaciones en el parque Benito Juárez, ubicado entre el Centro de Gobierno Foto Miguel Cervantes Sahagún

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Miguel Cervantes Sahagún

Tijuana, 27 de abril.- Activistas del Movimiento Civil Pacífico en Defensa del Parque Benito Juárez presentaron una solicitud de investigación a la forma en que han otorgando permisos de impacto ambiental, en el lugar donde se construyen el Zócalo 11 de Julio.

Sabino Arellano Soriano, subcoordinador del grupo de Defensa, entregó a diversos regidores del Ayuntamiento copias de su razonamiento y la petición expresa de que se investigue con la finalidad de que se suspenda o se cancele el proyecto, al cual considera plagado de anomalías y tráfico de influencias de parte del Patronato que lo construye, encabezado por Carolina Aubanel.

"Han estado construyendo de forma tramposa y sin permisos correctos. Por eso estamos haciendo esta convocatoria a la Comisión de Medio Ambiente que encabeza el regidor Luis Felipe Ledezma Gil", informó Arellano, al tiempo en que hacía entrega a los asistentes de diferentes regidores las peticiones por escrito.

El proyecto del zócalo fue anunciado hace poco más de cinco años como una obra que transformaría la zona donde se encuentran el Centro de Gobierno del Estado, el Palacio Municipal, la catedral metropolitana Nuestra Señora de Guadalupe, el Centro Cultural de Tijuana y Plaza Río.

El lugar fue entregado en concesión al patronato 11 de Julio, mismo nombre que llevará el Zócalo, y cuenta con varios pisos de concreto que sirven de comunicación entre las sedes de gobierno, iglesia y Centro Comercial.

Desde finales de la década pasada un grupo de activistas inició una manifestación en las inmediaciones de los centros de gobierno, con el propósito de interrumpir el avance de las obras, bajo el argumento de que los casi 100 árboles existentes en el lugar no deben ser derribados ni reubicados.

La entrega de las peticiones para que se realice una investigación a la legalidad de los permisos es de los últimos intentos para evitar el avance de la obra, a pesar de que los trabajos parecen continuar sin mucho impedimento. 
"Ya llevamos cinco años en esto y seguimos con la esperanza de que esto se suspenda", dijo Arellano.