Baja California | 26 de Marzo de 2019

El hambre en las zonas indígenas aumentó desde hace cinco meses porque las familias pobres dejaron de recibir el apoyo del programa Prospera y que se canceló en esta administración federal. Foto Archivo La Jornada

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Saúl Maldonado / La Jornada
Durango, Dgo.26 de marzo. Una niña indígena de cuatro años falleció por desnutrición luego de que sus padres tardaron dos días en llegar al hospital materno-infantil de esta ciudad. La familia es originaria de la comunidad Las Espinas, municipio de Mezquital, informó Janette Payán Bustamante, presidenta de Fundación Semilla. El deceso ocurrió a principios de marzo.

Explicó que los padres y la niña llegaron a la cabecera municipal y lograron que alguien los llevara sin cobrarles a la capital del estado, donde la fundación los trasladó al hospital infantil, pero la menor murió en el trayecto.

La situación en El Mezquital es cada vez más delicada. Muchas familias decidieron abandonar su comunidad y viajar a la ciudad de Durango, porque se les dificulta cada vez más conseguir alimento, explicó Payán Bustamante.

Señaló que el hambre en las zonas indígenas ha aumentado desde hace cinco meses porque las familias pobres dejaron de recibir el apoyo de Prospera, programa que operaba la entonces Secretaría de Desarrollo Social, ahora del Bienestar, y que se canceló en esta administración federal.

En enero pasado se anunció que Prospera, que durante cuatro sexenios otorgó subsidios condicionados para salud, alimentación y educación, se transformó y sólo quedaron las becas para estudiantes; los otros dos apoyos desaparecieron.

Para muchas familias indígenas la ayuda de Prospera era lo único que tenían para comer, y ya empezaron a padecer, explicó Payán Bustamante.

Agregó que este mes tres familias llegaron a pedir ayuda a la Fundación Semilla, y después de que atendieron a sus hijos en el hospital materno-infantil por desnutrición grave, ya no quisieron regresar a sus comunidades porque allá no tienen para comer.

La fundación, dijo su presidenta, inició una colecta de víveres para entregarlos en El Mezquital, principalmente a familias de bajos recursos que eran beneficiarias de Prospera.

Las despensas, mencionó Payán Bustamante, serán entregadas durante las vacaciones de Semana Santa, que es cuando más dificultades tendrán las familias porque al no haber escuelas abiertas no habrá comedores, donde los niños indígenas realizan su única comida del día.

El 7 de octubre de 2017 una adolescente de 13 años que llegó al hospital materno-infantil por desnutrición falleció al cabo de una semana.