Baja California | 26 de Marzo de 2015

Una niña observa el bloqueo de la carretera transpeninsular del martes 17 de marzo, movilización que dio inicio al paro de labores en el valle de San Quintín. Foto Edgar Lima

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Olga Aragón

San Quintín, 26 de marzo.- En medio de una expectación generalizada por el poco avance que se logró para acordar el salario de los jornaleros agrícolas del Valle de San Quintín y la urgencia de que se coseche la fresa a punto de perderse en los cultivos, este jueves se reanudará el diálogo entre trabajadores, empresarios y autoridades.

Las pláticas se suspendieron a las 22:00 horas del miércoles, tras nueve horas de debate sin que la Alianza Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social que representa a los jornaleros aceptara el aumento de 10 por ciento que ofrece el Consejo Agrícola de Baja California.

El representante de los empresarios, Alberto Muñoz, solicitó un receso para consultar con los dueños de ranchos hortícolas la demanda de los jornaleros de fijar el salario en 270 pesos diarios en lugar de la propuesta empresarial de 10 por ciento al salario actual que fluctúa entre los 110 y 130 pesos por jornadas de hasta 12 horas.

Durante las pláticas del miércoles, el subsecretario de Gobierno estatal Pablo Alejo López consideró que el avance en los trabajos de la mesa fue significativo porque los empresarios agrícolas están dispuestos a dar un aumento cuando Baja California no está contemplada en el ajuste salarial que fijó la Comisión Nacional de Salarios Mínimos

Como parte de sus argumentos, los jornaleros plantearon el caso de un pequeño productor -dueño del Rancho El Molino- que actualmente paga 200 pesos por jornada diaria y 20 pesos la caja de tomate, mora y fresa, cantidad muy superior a los que pagan los grandes ranchos agrícolas, como Los Pinos y BerryMex.

“¿Cómo es posible que un pequeño productor esté pagando más que las grandes empresas agrícolas, y que esté dispuesto a pagar los 300 pesos diarios, si así lo acuerda la mesa del diálogo, mientras que los más poderosos horticultores sólo quieren darnos un máximo de diez pesos de aumento salarial?”, plantearon los jornaleros en voz de Justino Herrera.

Como respuesta, López Núñez pidió a los jornaleros no irse a los extremos y “cuidar a las empresas como fuentes de trabajo”, pero Justino Herrera reviró y señaló que el gobierno no atiende sus demandas, y son los propios horticultores quienes no cuidan sus intereses porque están cerrados a las peticiones laborales.

En su oportunidad, el líder de la Alianza, Fidel Sánchez Gabriel, pidió al representante de los empresarios, Alberto Muñoz, “que reconozca sinceramente si le quedó grande el paquete, si no tiene capacidad para negociar las propuestas de los jornaleros”.

La Alianza demanda un salario de 270 pesos diarios, como sueldo homologado para todos los trabajadores de los campos agrícolas, en base al principio constitucional de “igual remuneración a igual trabajo”

El delegado peninsular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), Juan Malagamba Zentella, propuso que autoridades del trabajo auxilien a los jornaleros y a la propia representación empresarial, para integrar una propuesta sobre aumento directo a los salarios y el conjunto de prestaciones laborales, como son el aguinaldo, el derecho a vacaciones y el reparto de utilidades, “para acercarnos a una solución justa para ambas partes”.

 

Pequeños horticultores pagan mejor

En la sesión del miércoles se presentó el representante del productor Carlos Haiffen López, quien, dijo, está pagando a sus trabajadores 250 pesos diarios y 25 pesos la caja de fresa y moras, porque “considera que en base a una justa distribución de la riqueza, es posible retribuir esos salarios quedando aun buena ganancia a los productores”.

A preguntas directas del subsecretario de Gobierno, el abogado Javier Espinoza dijo que el propietario del Rancho El Molino cultiva entre 25 y 30 hectáreas de fresa y puede contratar hasta 300 trabajadores pagándoles mejor salario.

“Esta empresa no recibe ningún subsidio, salvo en energía eléctrica para uso de agua, mientras que los demás empresarios, incluidos los dueños de los más grandes ranchos agrícolas, reciben millones en subsidios de programas federales y estatales”, agregó.

En respuesta López Núñez dijo: “qué bueno que este pequeño propietario puede hacerlo (pagar mejores sueldos), pero no podemos homologar salarios porque entre más grande es una empresa necesita más insumos, más gastos para operar. ¡Y muchas más ganancias!”, dijeron los jornaleros que denunciaron que Haiffen ha recibido amenazas de empresarios por los sueldos que ofrece.