diputados federales | 25 de Agosto de 2019

La Comisión de Salud analiza la iniciativa, en San Lázaro. Foto Cristina Rodríguez / Archivo La Jornada

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Redacción

Ciudad de México, 25 de agosto.- Es necesario conferir más elementos a la Secretaría de Salud para que supervise a las empresas dedicadas al llamado “entrenamiento personal” o “Coaching”, con el fin de que no promuevan explotación psicológica, abuso psicoemocional o manipulación.

Así lo expuso el diputado Ulises García Soto, de Morena, en una iniciativa para adicionar el artículo 73 Bis a la Ley General de Salud para que la secretaría federal del ramo supervise a estos grupos de entrenamiento, instrucción y desarrollo humano.

En la propuesta, analizada por la Comisión de Salud, se expone la necesidad de inspección a estos grupos de entrenamiento, instrucción y desarrollo personal, a los que muchas personas recurren con el objetivo de mejorar su vida.

Describió prácticas de esta clase de grupos de instrucción y desarrollo humano, que pueden consistir en el hostigamiento psicológico para hacer que los usuarios se sientan vulnerables y hacerles creer que es importante cambiar su vida; así generan una forma de tortura psicoemocional.

“Una vez mostrando todo lo anterior –apuntó– se enfrentan a situaciones de humillación o maltrato verbal, para así hacer creer que esas sensaciones impiden a un individuo ser exitoso; es decir, lucran con la necesidad de las personas”.

Ante la proliferación de estos grupos, explicó, es imperativo de que el Estado procure el acceso a la asistencia médica, tanto física como mental; es necesario legislar y promover medidas que protejan la salud mental, para que no se afecte a las personas.

De aprobarse estos cambios normativos, se definirían los mecanismos para que el sector salud supervise a estas empresas de entrenamiento, instrucción y desarrollo humano.

“Regularlos –aseveró– brindará la oportunidad de que no haya anomalías en las acciones de dichos grupos”.

Calificó como fundamental esta verificación, ya que manipular la conducta con técnicas y terapias inapropiadas, a través de personas no calificadas, puede afectar la salud psicoemocional de los usuarios.

La salud mental, indicó, es esencial para que un individuo enfrente los desafíos de la vida, y contar con buena salud mental no significa estar feliz todo el tiempo, sino tener la capacidad para trabajar con todas las emociones en equilibrio.

La depresión, psicosis, el trastorno afectivo bipolar, ansiedad, entre otros trastornos, constituyen un serio problema de salud; si no son atendidos por profesionales, de manera adecuada. De lo contrario, añadió, se puede generar un problema más grave.

Es obligación de la Secretaría de Salud atender esta problemática, debido a que 9.2 por ciento de la población ha sufrido un episodio de depresión en algún momento de su vida.

Apuntó que si bien hay grupos dedicados al coaching que tienen buenas prácticas, hay otros tienen actividades irregulares y que no cuentan con profesionales de la salud que puedan guiar a las personas.