Baja California | 24 de Marzo de 2015

El jornalero contó que con la ayuda de sus compañeros bajó de la camioneta y casi escondido fue conducido a otro lugar en espera de que las cosas se tranquilizaran
Fidel Sánchez contó que con la ayuda de sus compañeros bajó de la camioneta y casi escondido fue conducido a otro lugar en espera de que las cosas se tranquilizaran Foto Edgar Lima/Archivo

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Javier Cruz

Ensenada, 24 de marzo.- La Policía Estatal Preventiva intentó detener esta mañana a uno de los dirigentes de los jornaleros agrícolas que desde la semana pasada protestan en el valle de San Quintín por sus malas condiciones laborales.

Fidel Sánchez Gabriel, uno de los cuatro voceros de la Alianza de Organizaciones Nacionales, Estatales y Municipales para la Justicia Social, informó que una camioneta de dicha corporación se le emparejo y escuchó como por la radio le ordenaban a los policías detenerlo.

Sánchez, quien se dirigía a San Quintín para reunirse con altos funcionarios de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), señaló: “Está clarísimo que la orden de detenerme partió del gobernador. Esto forma parte de una campaña que ha estado haciendo en diversos frentes para intimidarnos y vengarse de nosotros, ya que con nuestro movimiento estamos dejando muy mal parada su imagen como mandatario. Se ve como un mal político y esto no le conviene ni a él ni a su partido (Acción Nacional) a unos cuantos meses de las elecciones”.

A las 7.30 de la mañana de este martes, Fidel Sánchez salió de la colonia Maclovio Rojas en compañía de su hijo y dos miembros de su organización para reunirse con Juan Malagamba Zentella, delegado de la CDI en la Península de Baja California, cuando se dieron cuenta que se les emparejó una camioneta pick up de color negra y con los logotipos de la Policía Estatal Preventiva del estado, con el número 591 pintado en los costados, en la cual viajaban dos personas vestidas con uniforme negro y con el rostro cubierto por un pasamontañas.

“Escuché cuando del radio de la patrulla que se nos emparejó alguien ordenaba ’10-15’, que en las claves policiacas significa detención inmediata. Afortunadamente el compañero que conducía reaccionó rápidamente, frenó en seco y en reversa regresó a la colonia, en donde los compañeros nos auxiliaron rodeando de inmediato nuestra camioneta, impidiendo el paso a los policías que no tuvieron más que retirarse en medio de la gritería (había en la colonia una reunión de jornaleros)”.

Contó que con la ayuda de sus compañeros bajó de la camioneta y casi escondido fue conducido a otro lugar en espera de que las cosas se tranquilizaran. “Hablé por teléfono con Pablo Alejo (López Núñez, subsecretario de Gobierno del Estado en Ensenada y encargado de presidir la mesa de diálogo entre jornaleros, empresarios, autoridades de todos los niveles y los sindicatos agrarios). Le informé lo que pasó y le dije que esto rompía su compromiso de que ninguno de los dirigentes de la Alianza sería molestado o detenido”.

“Después de 40 minutos me llamó y me dijo que los policías habían actuado por sí mismo, que ya les había llamado fuertemente la atención y que había ordenado una investigación y el retiro inmediato de todas las patrullas que operaban en la zona. Que no me preocupara, que esto no volvería a ocurrir”.

¿Es cierto que usted y los otros voceros de la alianza (Bonifacio Martínez, Fermín Alejandro Salazar y Justino Herrera Martínez) obtuvieron amparos para evitar ser detenidos?, ¿esto es así?

“Sí, desde la semana pasada contamos con ellos, pero usted sabe que estos papeles, en este tipo de asuntos, muchas veces no se respetan. Por eso no nos confiamos; y menos ahora. Vamos a ser más cautelosos”. Informó que ningún otro dirigente de la Alianza ha sido molestado, “pero con esto que pasó vamos a pedir más atención, más garantías y más seguridad para nosotros”.

Finalmente dijo sentirse confiado en que mañana, al reanudarse las negociaciones en San Quintín a las 12 del día, se logren acuerdos importantes con los empresarios agrícolas.

Apuntó que hay optimismo porque esperan que los empresarios lleguen con respuestas, con propuestas que permitan levantar el paro, el cual sostienen hasta hoy más del 80 por ciento de los 80 mil trabajadores del campo que hay en la zona.