Baja California | 23 de Noviembre de 2017

La Procuraduría se comprometió a acelerar las pruebas para poder liberar los cuerpos y entregarlos a las familias Foto Alberto Elenes

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Alberto Elenes

Tijuana, 23 de noviembre.- Aunque la autoridad aún no puede determinar las causas de la caída del helicóptero de la policía municipal de Tijuana, en la colonia Ejido Francisco Villa, en la que fallecieron sus dos tripulantes, las primera investigaciones de la Procuraduría estatal se inclinan a que se trató de un accidente.

En conferencia de prensa, el subprocurador de Justicia en Tijuana, Jorge Álvarez, mencionó que la hipótesis del accidente de la aeronave en la que fallecieron el piloto Jesús Alfonso Aldaz Galaviz y su copiloto, José Alejandro Bohon Ramírez, surge con base en las pruebas que han sido recabadas hasta el momento.

Informó que en el lugar de los hechos no se encontraron indicios de proyectiles de arma de fuego, salvo las armas de cargo que portaban de los agentes de la unidad aérea de la Policía Municipal.

El funcionario explicó que el Ministerio Público del Fuero Común dirige la investigación con apoyo y asesoría de la Dirección de Aeronáutica Civil, y de acuerdo con los resultados de sus indagatorias, se harán las conclusiones que determinarán si en efecto se trató de un accidente o el siniestro tuvo otro origen.

La Procuraduría de Justicia de Baja California se ha comprometido con el Ayuntamiento de Tijuana a acelerar las pruebas para poder liberar los cuerpos y entregarlos a las familias, dijo Álvarez.

Al mediodía del jueves,  personal de la Unidad de Periciales, Aeronáutica Civil y Bomberos de Tijuana, trabajaban en el lugar donde cayó el helicóptero, para retirar finalmente los restos de la aeronave.