mundo | 23 de Septiembre de 2015

Michael Horn, presidente de Volkswagen para Estados Unidos. Foto AP

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Agencias

Berlín, 23 de septiembre.- La hemos cagado por completo, reconoció el jefe de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn, durante su primera aparición en público después del escándalo que involucra a su empresa, en la que añadió: Pagaremos lo que tengamos que pagar y seamos claros, nuestra compañía fue deshonesta.

La crisis que envuelve a Volkswagen se intensificó luego de que la empresa emitió una advertencia sobre su pronóstico de ganancias después de la impactante admisión de que al menos 500 mil de sus 11 millones de vehículos diésel contenían un software que está en el centro de un escándalo. Durante su conferencia, Michael Horn explicitó: Volkswagen ha roto la confianza de nuestros clientes y público en Estados Unidos, debemos arreglar esos coches e impedir que esto vuelva a ocurrir.

El valor de mercado de la empresa ha perdido 25 mil millones de euros en dos días, en tanto las acciones de la automotriz cayeron 19.81 por ciento, situándose en su nivel más bajo desde octubre de 2011, descenso que se suma al desplome de 18.6 por ciento del lunes.

Se desploman acciones

El daño a la reputación de Volkswagen quedó implícito en la respuesta del mercado bursátil. Sus acciones en bolsas estadunidenses perdieron el martes 15 por ciento para cotizarse en 25.44 dólares, con lo que suman una caída de 30 por ciento en dos días. Las bolsas europeas cerraron con pérdidas. Francfort cedió 3.80 por ciento; Londres cayó 2.83 por ciento, París 3.42 por ciento, Milán, 3.33 por ciento y Madrid, 3.11 por ciento.

Las acciones del resto de las marcas sufrieron también grandes pérdidas. En Fráncfort, Daimler perdió 7.02, BMW, 6.02 por ciento, el proveedor de equipamiento automovilístico Continental cedió 3.20 por ciento a 179.80 euros. En París, Renault cayó 7.12 por ciento y Peugeot 8.76 por ciento, mientras que en Milán Fiat Chrysler Automobiles (FCA) cedió 6.21 por ciento. Las acciones de BorgWarner cayeron 7.6 por ciento a 39.37 dólares, mientras que los de Honeywell bajaron 1.7 por ciento a 96.04 dólares y las de Delphi perdieron 3.6 por ciento, a 74.44 dólares.

La empresa reservó 6 mil 500 millones de euros (7 mil 300 millones de dólares) para cubrir costos de servicio y otros gastos derivados del escándalo, que ha empañado la reputación de fiabilidad de la armadora. En Alemania, Olaf Lies, encargado de Economía del estado de Baja Sajonia, expuso en una entrevista para la radio Deutschlandfunk que van a rodar cabezas una vez se esclarezca quién es responsable de la falsificación de las pruebas de emisiones de carburante diésel en vehículos comercializados en Estados Unidos, donde el Departamenteo de Justicia abrió una investigación penal contra Volkswagen y se espera que otros países hagan lo mismo.

El Ministerio de Ecología y Desarrollo Durable de Francia anunció la apertura de una investigación. En Corea del Sur, las pesquisas involucrarán a 4 mil o 5 mil automóviles Jetta, Golf y Audi A3 producidos en 2014 y 2015, reveló Park Pan-kyu, vice director del Ministerio de Ambiente.

El calvario de VW no para ahí. Legisladores estadunidenses quieren interrogar a ejecutivos de la compañía. Las audiencias en el Congreso suelen ser escenario de humillaciones públicas para empresarios. La canciller Angela Merkel exigió una investigación con transparencia total, que arroje luz sobre lo ocurrido lo antes posible.

La controversia comenzó el viernes pasado, cuando la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA, en inglés) reveló que VW había trucado casi medio millón de automóviles para mejorar artificialmente las pruebas de emisiones contaminantes en Estados Unidos, en vehículos con motores tipo EA 189, que involucra unos 11 millones de unidades en el mundo.

Volkswagen deberá enfrentar también la cólera de quienes compraron esos autos persuadidos de que emitían entre 10 y 40 veces menos gases tóxicos como decía la empresa al promoverlos. El gabinete de abogados Hagens Berman anunció que ya presentó una demanda colectiva en más de veinte estados en la que acusa a Volkswagen de fraude y publicidad engañosa.

Afectarán paros y recorte salarial a 35 mil trabajadores en México

En Puebla, unos 35 mil empleados de más de 95 proveedoras de autopartes se verán afectados con los paros técnicos y recortes a la mitad de sueldos, que se iniciarán en estos días, debido a la baja producción por parte de Volkswagen de México.

El secretario general de la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (FROC), René Sánchez Juárez, informó que están analizando otros esquemas, como pagos adelantados de aguinaldo, vacaciones, del fondo de ahorro o algunas otras estrategias.

Detalló que en el caso de su organización son 14 mil trabajadores representados dentro del sector autopartes, a quienes perjudicaría, pero dijo que cada empresa es un caso aparte.

Explicó que este problema se presenta cada año, porque en general la industria automotriz tiene una caída en producción de la cual ninguna armadora instalada en México se libra.

De acuerdo con las expectativas del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw) de México, al cierre del año se prevé una producción de 4 por ciento menos, comparado con los 475 mil unidades fabricadas en 2014.

En Puebla, el secretario general de la Confederación Sindical Republicana, Constantino Sánchez Díaz, alertó que 20 empresas agremiadas al sindicato que representa se verán afectadas por la baja producción en la planta armadora germana.

(Con información de Yadira Llaven/ La Jornada de Oriente)