méxico | 23 de Julio de 2019

El Fondo Monetario Internacional detalló que su ajuste a la baja se debe a que la inversión continúa siendo débil y que el consumo privado se ha desacelerado, resultado de la incertidumbre en torno a las políticas de México. Foto archivo La Jornada

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Dora Villanueva / La Jornada
Ciudad de México, 23 de julio.- Una serie de “factores idiosincráticos” provocaron la desaceleración de la actividad económica en América Latina al comienzo del año, afirma el Fondo Monetario Internacional (FMI). En este contexto, pasados sólo tres meses desde su más reciente publicación, el organismo redujo 0.7 por ciento la perspectiva de crecimiento para México, que junto con el 1.3 “recetado” a Brasil es el recorte más drástico para las economías centrales.

Se estima que México crecerá 0.9 por ciento en 2019. El dato, publicado en las Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) en abril, era de 1.6 por ciento. Para 2020 no hubo cambio y lo mantuvo en 1.9.

“La inversión continúa siendo débil y el consumo privado se ha desacelerado, resultado de la incertidumbre en torno a las políticas, el deterioro de la confianza y el aumento de los costos de endeudamiento, que podrían seguir aumentando tras la reciente baja de la calificación soberana”, señala el organismo sobre México.

La actualización del FMI se ubica entre los pronósticos de crecimiento más discretos para este año.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público mantiene un rango de 1.1 a 2.1 por ciento, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos plantea 1.6, el Banco de México mantiene un repunte de 0.8 a 1.8 y el Banco Mundial pronostica 1.7.

En cuanto a la economía mundial, el FMI también efectuó un ajuste a la baja. Lo disminuyó 0.1 por ciento para el crecimiento de este año y el siguiente.

Sus pronósticos son: 3.2 para 2019 y 3.5 para 2020. En esa revisión, el principal riesgo lo encabezan las “perturbaciones en el comercio y las cadenas de suministro de tecnología”. Ello, luego de que Estados Unidos amenazó con imponer aranceles a México y a la compañía china, Huawei.

“El principal factor de riesgo para la economía global es la posibilidad de que factores adversos –nuevos aranceles entre Estados Unidos y China, tarifas de Washington a los automóviles y un Brexit sin acuerdo– minen la confianza, debiliten la inversión, perturben las cadenas mundiales de suministro y desaceleren gravemente el crecimiento.”

América Latina es la región con la revisión de perspectivas más amplia. “La actividad se desaceleró notablemente al comienzo del año en varias economías, debido, principalmente, a factores idiosincrásicos”, expuso el organismo.

Con ello se prevé que la región crecerá 0.6 por ciento en 2019 (0.8 puntos porcentuales menos que lo planteado en el informe WEO de abril pasado) y que repuntará a 2.3 en 2020.

“La considerable revisión a la baja para 2019 refleja las rebajas de las calificaciones crediticias de Brasil (donde el ánimo se ha deteriorado notablemente, debido a la persistente incertidumbre por la aprobación de la reforma a las pensiones y otras modificaciones estructurales) y México”, añadió.