méxico | 23 de Mayo de 2018

La empresa no descarta venganza, por acciones contra delincuentes Foto archivo

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Miriam Posada García / La Jornada

Ciudad de México, 23 de mayo.- Ferrocarril Mexicano (Ferromex) aseguró que el accidente ocurrido el sábado anterior en Veracruz fue sabotaje, porque personas ajenas a la empresa manipularon los frenos en dos tramos: alguien movió la palanca que libera la locomotora, lo cual hizo que el tren quedara sin frenos ni guía y por gravedad siguiera su curso.

Lourdes Aranda, vicepresidenta de Relaciones con Gobierno y Comunicación de Ferromex, señaló que las pasadas siete acciones en contra de ferrocarriles han sido actos de sabotaje, porque los responsables han levantado las vías sin ánimo de robo.

Explicó que desde que llegó la Gendarmería a la zona de La Montaña, entre Veracruz y Puebla, se acabaron los hurtos, de tal forma que se trata de posibles actos de venganza.

Aseveró que cuando un tren se queda detenido, impide que otros continúen su trayecto. Así, permanecen en condición vulnerable y en manos de la delincuencia.

Urge atender el problema de la inseguridad

La ejecutiva dijo que es urgente atender el problema de inseguridad en la zona, porque esta ocasión el afectado fue un tren granelero que no volcó sobre las viviendas. Subrayó que habría sido una tragedia mayúscula, si se tratara de un transportador de químicos.

Señaló que hoy el tren reiniciará el recorrido, debido a que ya se hizo la limpieza correspondiente y se efectúan los trabajos para cambiar la infraestructura dañada.

Dijo que en este momento Ferromex, empresa a la que pertenece Ferrosur, no entrará en polémica sobre si se trata de un sabotaje o sobre las condiciones de operación. El hecho, agregó, es que el accidente ocurrió y es muy importante fortalecer la seguridad en la zona, debido a que las consecuencias pudieron ser mayores. Destacó que la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario efectuará su investigación y se tomará el tiempo necesario para emitir un dictamen.

Nos preocupa mucho, queremos e insistimos en que se aumente la vigilancia en la región. No queremos entrar en polémica con nadie sobre el motivo. Sucedió y ello no fue una tragedia, no pasó a mayores. La preocupación es que pudiera ser un tren que descarrilara y cayera sobre las viviendas que están a un lado. Peor: que fuera un tren químico. Por eso la preocupación por la seguridad y la vida de trabajadores y personas que viven a lo largo de la vía.

Enfatizó que 15 días antes del accidente fue saboteado un tren sin ánimo de robar, sino de causar daño. Personas ajenas levantaron parte de la vía, afectaron el riel y provocaron seis descarrilamientos.

Del accidente del pasado día 19, declaró: Esa madrugada, el tren salió y personas ajenas a la empresa manipularon los frenos de dos partes diferentes. Además, una persona movió la palanca que libera la locomotora, lo cual hizo que el tren quedara sin frenos y por simple gravedad fuera descendiendo hacia el patio.

Lourdes Aranda manifestó que otra posible razón de los ataques podría ser: Desde que llegó la gendarmería a la montaña, se han detenido por completo los robos. Tal vez esto sea una venganza. Tambié la policía ha entrado en varios enfrentamientos con diferentes grupos y ha habido bajas. Puede ser venganza.

Dijo que la urgencia en este momento es resaltar la peligrosidad de la ruta y la necesidad de contar con más elementos para vigilarla. Ya no podemos hacer más sobre seguridad. Nunca hemos perdido el diálogo y la cooperación con los gobiernos de Puebla y Veracruz. Hay reuniones con Ejército, Marina y Gendarmería, pero existen muchas situaciones de riesgo en el país y pocos elementos en la zona.