méxico | 23 de Abril de 2019

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el primer trimestre de 2019 fueron asesinadas 8 mil 493 personas en México, de las cuales 285 fueron menores de edad, para un promedio en este rubro de 3.2 casos diarios. Foto Margarito Martínez / archivo La Jornada Baja California

Por

Por 

Fernando Camacho Servín / La Jornada

Ciudad de México, 23 de abril.- La violencia generalizada que hoy sufre el país es el resultado de una estrategia basada en la militarización de la seguridad pública, la cual seguirá siendo aplicada por el nuevo gobierno a través de la figura de la Guardia Nacional, a pesar de las afectaciones que le ha causado especialmente a los menores de edad, señaló la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

En un comunicado, la organización manifestó su solidaridad con las víctimas de los hechos violentos ocurridos en días recientes en Minatitlán, Veracruz, y Comalcalco, Tabasco, en los que un niño perdió la vida y dos más resultaron heridos –todos ellos por arma de fuego--, y donde todavía no se ha identificado a los responsables de la agresión.

Luego de recordar que el sexenio de Enrique Peña Nieto dejó un “baño de sangre” cuyas víctimas más vulnerables eran las niñas, niños y adolescentes, la Redim alertó que los primeros meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, no ha disminuido el nivel de violencia vinculada al crimen organizado.

“La nueva administración muestra la misma tendencia de militarización de los ex presidentes Felipe Calderón y Peña Nieto. Con la Guardia Nacional, se mantiene intacto el pacto de impunidad y corrupción, reflejado en los altos niveles de violencia contra la niñez”, condenó la organización.

Una prueba de ello es que, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el primer trimestre de 2019 fueron asesinadas 8 mil 493 personas en México, de las cuales 285 fueron menores de edad, para un promedio en este rubro de 3.2 casos diarios.

De igual forma, el colectivo resaltó que en junio de 2018 fueron asesinados 222 niñas, niños y adolescentes. En el caso específico de las niñas y adolescentes mujeres, de enero a marzo de aquel año se registraron 54 homicidios contra esta población, siendo el primer trimestre más violento en los últimos años.

“Los hechos en Veracruz y Tabasco dejan ver que niñas, niños y adolescentes son cada vez más el blanco de ataques directos a manos de grupos armados no identificados y otros presuntamente vinculados al crimen organizado, sin que hasta la fecha el Estado Mexicano garantice su seguridad y su derecho a una vida libre de violencia”, alertó.

Por todo ello, la Redim llamó a López Obrador a “construir de forma colectiva una política de Estado para prevenir y frenar la violencia armada, basada en la construcción de paz, la lucha contra la impunidad y el acompañamiento de organismos internacionales de derechos humanos”.

De igual manera, subrayó que es urgente atender el llamado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH en su informe sobre "Infancia, Violencia y Crimen Organizado" para afrontar la actual crisis de derechos humanos, además de ordenar las medidas de protección necesarias para ofrecer garantías de seguridad a las familias afectadas por estos hechos.

Por otra parte, exigió una investigación profunda e imparcial sobre los hechos de violencia antes señalados, en donde se castigue a todos los responsables de los mismos, y se brinden todos los servicios médicos disponibles y rehabilitación de calidad y de forma gratuita para los sobrevivientes.