méxico | 23 de Marzo de 2019

El presidente de la República llamó ayer a la banca privada que opera en el país a ofrecer mejores productos a sus clientes y, como compromiso de su gobierno, ofreció "piso parejo" para todas las instituciones de crédito Foto La Jornada

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Roberto González Amador, Israel Rodríguez y Alma E. Muñoz / La Jornada

Acapulco, Gro., 23 de marzo. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, llamó ayer a la banca privada que opera en el país a ofrecer mejores productos a sus clientes y, como compromiso de su gobierno, ofreció "piso parejo" para todas las instituciones de crédito.

"Vamos a que haya piso parejo para todos los bancos, que no existan bancos favoritos, que no se fomente el monopolio" de la actividad financiera, ofreció el mandatario a los banqueros al clausurar la 82 Convención Bancaria.

López Obrador se reunió con los banqueros para comer. En el menú hubo ceviche peruano, de entrada, seguido de atún en salsa de mole verde y, como postre, bocado de chilate, bebida típica guerrerense.

En la Convención Bancaria de hace un año el entonces candidato presidencial de Morena, ya enfilado en las encuestas, cerró su participación con la advertencia de que si ocurría un fraude electoral "a ver quién va a amarrar el tigre", declaración que despertó críticas, en privado, de algunos banqueros.

Sin embargo, ayer hubo intercambio de guiños; quedó lejos la tensión de hace un año.

El presidente saliente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Marcos Martínez, dijo a López Obrador que la banca está lista para acompañar al nuevo gobierno en sus objetivos. El entrante, Luis Niño de Rivera –cabeza del consejo de Banco Azteca–, ofreció cuentas digitales sin cobro de comisión y que al término de la actual administración federal todos los municipios contarán con servicios bancarios formales.

Respeto al Banco de México

El Presidente describió a Niño de Rivera como un "hombre honesto, una gente con mucha pasión, muchos sentimientos, que tiene dos cosas que se requieren para esos menesteres: cabeza y pasión". Dejó puesta la mesa para la siguiente convención: "Nos vamos a ver aquí dentro de un año, van a marchar mejor las cosas, vamos a poder venir a decir que ya está creciendo más la economía, que está controlada la inflación, porque le estamos haciendo caso y actuando con mucho respeto con el Banco de México".

López Obrador expresó a los banqueros que "los compromisos se cumplen" y, en ese sentido, reafirmó que su gobierno no va a promover ninguna ley que regule o fije porcentajes al cobro de comisiones a los clientes de los bancos.

Sí pidió que las bajen en el caso de las remesas de los mexicanos que trabajan en Estados Unidos. Incluso, adelantó que el año próximo va a dar un premio al banco que tenga el costo más bajo por envío de dinero del otro lado de la frontera.

En la clausura de la convención no hubo los aplausos prolongados que en otros años recibían los presidentes. Uno, breve, se dio cuando López Obrador ratificó el respeto a la autonomía del Banco de México. Otro, más breve aún, cuando mencionó que su gobierno no intervendría en la fijación de comisiones.

"Que los bancos se regulen con los bancos, con un elemento que es claro para el buen manejo de la economía: la competencia. Que antes de pensar en regular se intente mejorar las condiciones para la competencia", planteó, tal como lo hizo por la mañana en su conferencia de prensa.

En este punto expuso que si hay muchos bancos existe competencia, y los banqueros van a tener que ofrecer mejores condiciones a los clientes. Y ello, agregó, va a disminuir el cobro de comisiones.

"Si se necesita, pero eso lo veríamos a mediano plazo, otorgar más concesiones, más bancos, por qué no (tener) más bancos regionales, si se requiere, para que haya un mejor servicio y, al mismo tiempo, se reduzcan los costos por comisiones."