Baja California | 23 de Marzo de 2019

Othón Cortez: El recuerdo sigue vivo. Foto Ángel Ramírez

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Ángel Ramírez

Tijuana, 23 de marzo.- A 25 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, ésta ha presentado cambios desde que se colocó en la órbita noticiosa del país.

Una plaza, con un monumento en bronce de Luis Donaldo Colosio, una biblioteca pública y un centro comunitario con el nombre del candidato son escenarios y testigos de la conmemoración anual de la muerte del que pudo ser presidente de la República.

La colonia Lomas Taurinas originalmente sería construida en los terrenos de lo que ahora es el Aeropuerto Internacional de Tijuana, en el fraccionamiento El Taurino, propiedad de Francisco Ross Oviedo. Esta extensión, expropiada para la construcción del Aeropuerto, pertenecía al ejido Tampico pero fue intercambiada por otro predio, también propiedad de Ross Oviedo.

Años después, el 23 de marzo de 1994, durante la celebración de un mitin político, fue asesinado ahí el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta.

Este día, y tras dos años de no realizar un evento organizado por la alcaldía, los regidores Adriana Ornelas y Miguel Pérez Torres montaron una guardia de honor y depositaron una ofrenda floral al pie de la estatua de Colosio.

Los regidores se disponían a realizar la conmemoración, cuando el evento fue interrumpido por el presidente de la Coalición de Colonias Populares de Tijuana, Agustín Pérez Rivero.

“Al priismo que tenemos ahorita no le interesan las colonias populares; le interesa el dinero. Yo no soy agachado, soy priista, y al verdadero PRI ya ni con lupa lo encontramos”, sentenció Pérez Rivero, al tiempo que mencionó que en el ejido Granjas Familiares, se nombrará a una colonia como “Andrés Manuel López Obrador”.

Los colonos de esta zona opinaron que el sector sigue siendo el mismo desde entonces, y otros aseguran que ésta colonia continúa en crecimiento y sus habitantes trabajando por su bienestar.

Dolores de Alba, habitante de “Lomas Taurinas” indicó que las obras realizadas en los últimos 25 años se deben a que este lugar fue noticia en el país.

Othón Cortez, como cada año, rinde tributo

“Hay sentimientos encontrados al darle tributo a un hombre que dijo que México tiene hambre y sed de justicia, y no se equivocó. México sigue siendo igual de pobre en cuestión de justicia”, aseguró aquel quien la PGR acusó de ser el autor material del segundo disparo en la humanidad de Colosio y fue declarado inocente tras dos años en prisión.

“La PGR sigue fabricando pruebas e inventando cosas para llenar las cárceles de gente inocente. Algunos venimos a rendir tributo, otros a tomarse la foto y otros a tomarlo como un evento partidista para hacer propaganda”, reflexionó Cortez Vázquez.

Aunque el caso Colosio está cerrado, el ex chofer del candidato, señalando la estatua de Colosio, le grita “del extranjero van a venir a hacerme justicia aquí en México, porque a ti aquí tampoco te han hecho justicia”.

El lente de Efrén Mota, testigo único de la muerte de Colosio

Veracruzano de nacimiento y colaborador del periódico El Mexicano, hace 25 años platicó para La Jornada BC cómo fue el momento de ir a buscar la foto, el testigo gráfico que marcaría su carrera.

Mota Cabrera recordó: “cuando el candidato a la Presidencia terminó de dar su discurso, quise hacer una secuencia de su salida, tuve que atravesar un arroyo de aguas negras que pasaba por aquí (señala el sitio en que platica con nosotros). Era  impresionante ver las muestras de cariño que recibía”.

“Caminando entre la multitud –sigue narrando– me topé de con el candidato, y ya lo llevaban malherido. No sabía que le habían disparado, pensé que lo habían descalabrado, que le habían aventado un rocazo y lo único que recuerdo fue que comencé a disparar mi cámara antes de que ingresara a la “Blazer” donde fue trasladado en un principio.

“Luego lo pasaron a una ambulancia, Delta que le llaman. Lo van a trasladar al hospital más cercano de la zona –pensé– así que me fui al Hospital General, los volví a topar de frente en la avenida, saliendo de la colonia, y los seguí. Me estacioné frente al hospital, y en lo que ellos se dieron la vuelta para ingresar, ya me había metido por el área de Urgencias, así que volví a tomar algunas fotos. Ya estaba yo dentro del hospital. Después el ingreso fue restringido a los medios de comunicación y sólo yo estaba dentro”.

Recordó seguir instrucciones de su entonces jefe de información, Alberto Sarmiento Reyes, quien lo acompañó a una farmacia Benavides que había en la zona, para el revelado de las fotografías, y al percatarse de lo capturado no se separaron de las imágenes hasta que fueron publicadas.

Efrén Mota receurda que ese momento definió su carrera. Hasta ahora sigue ejerciendo como freelancer. Fue ganador de la Primera Bienal de Fotoperiodismo 1993-1994, en la categoría “fotonoticia”, por la imagen titulada: “Colosio, herido, es cargado después del atentado”.