méxico | 22 de Octubre de 2018

Las reparaciones posteriores serán permanentes por la mala calidad del terreno, alertan Foto Yazmín Ortega Cortés

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Javier Salinas Cesáreo /  La Jornada
Texcoco, 22 de octubre.- La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en terrenos del ex lago de Texcoco ha expulsado de su hábitat a más de 200 mil aves migratorias y nativas, muchas de ellas en peligro de extinción, y está por acabar con el último pulmón del valle de México, por lo que independientemente de los resultados de la consulta al respecto es necesario que se detenga su edificación, consideraron investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un encuentro efectuado ayer en la comunidad de Nexquipayac, perteneciente al municipio de San Salvador Atenco.

En el foro El aeropuerto en Atenco: a 17 años del primer estudio que dijo no, los especialistas anunciaron que recurrirán a instancias internacionales para informar sobre la destrucción del entorno ecológico. Destacaron que la decisión de hacer la terminal área en ese lugar, además de ser la más nefasta en materia ambiental e hidrogeológica, se hizo con pleno conocimiento de causa de lo malo del terreno para que las reparaciones y mantenimiento posteriores sean permanentes y se convierta en un gran negocio por décadas.

Patricia Escalante Pliego, doctora en biología por la UNAM, afirmó que el Grupo Aeroportuario ha mentido de forma sistemática en cuanto a la protección de las aves, pues con las obras su población ya se redujo drásticamente, y de no detener la destrucción del lago más de 200 mil de 250 especies desaparecerán. El Grupo Aeroportuario dice que las aves se están yendo a otros cuerpos de agua, pero la verdad es que están buscando alimento y los otros no tienen la misma calidad para ellas.

Destacó que el ex lago de Texcoco y las zonas de refugio de aves han pasando de 13 mil 300 hectáreas a mil o 2 mil hectáreas, por lo que queda poca zona de anidación y será insuficiente para que se alimenten pájaros migratorios y nativos.

Nos engañaron diciendo que el lago Nabor Carrillo no se iba secar y que iban a crear otros cuerpos de agua, ahora que sí se tiene que secar y se contradicen porque primero iba ser un vaso regulador, pero éste no tiene agua todo el año, sólo cuando llueve mucho.

Joel Carrillo Rivera, doctor en hidrogeología por la UNAM, se manifestó contra la consulta que el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador realizará, porque la población no está informada de manera adecuada, sobre todo de los efectos negativos por las obras.

Rafael Huízar Álvarez, también doctorado en hidrogeología por la máxima casa de estudios, alertó sobre el despojo de pozos de agua potable en comunidades aledañas para cederlos a los proyectos inmobiliarios que se asentarán. El agua se la van a llevar y a vender, y el gobierno no va defender a la población porque apoya a las empresas.