méxico | 22 de Octubre de 2018

A partir del próximo jueves y durante cuatro días será realizada una consulta, convocada por el próximo gobierno, para decidir la ubicación de una nueva terminal aérea en el valle de México. Foto La Jornada

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Roberto González Amador / La Jornada
Guadalajara, 22 de octubre.- A menos de una semana de la consulta convocada por el próximo gobierno sobre la ubicación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), el empresario Carlos Slim Helú sostuvo que, cualquiera de las dos opciones que sea elegida –Texcoco o Santa Lucía–, la obra debe ser licitada para que sea operada por el sector privado.

“En cualquiera de los dos casos, ya sea que el aeropuerto finalmente siga en Texcoco o se lleve a Santa Lucía –ambas ubicaciones en el estado de México–, sería conveniente que se haga una licitación para que sea operado por privados, incluidos expertos internacionales, y que el dinero que reciba el gobierno sea usado para financiar programas de desarrollo nacionales”, planteó Slim Helú, presidente honorario y vitalicio de Grupo Carso, en el foro México Cumbre de Negocios.

A partir del próximo jueves y durante cuatro días será realizada una consulta, convocada por el próximo gobierno, para decidir la ubicación de una nueva terminal aérea en el valle de México.

La obra fue iniciada por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Lleva un avance de 20 por ciento, según el próximo gobierno, y 30 por ciento, de acuerdo con la actual administración. Para financiarla se han emitido 3 mil millones de dólares en los mercados financieros.

En una conferencia dictada en la primera jornada de la Cumbre de Negocios, Slim Helú consideró posible que el costo del NAIM, originalmente de 13 mil 300 millones de dólares, puede ser 10 por ciento menor.

En 2014, cuando el actual gobierno anunció el costo del proyecto, el tipo de cambio era de 13 pesos por dólar. Ahora es de 19.10.

Destacó que el proyecto en Texcoco –que ha sido criticado por el próximo gobierno, residentes de la zona y decenas de organizaciones sociales y académicos– está en el corazón de una zona donde viven 4 millones de personas y donde se registra uno de los menores niveles de desarrollo de Ciudad de México y área conurbada. Y si al final no se continúa la obra en Texcoco, consideró importante que las 13 mil hectáreas destinadas ahora a la construcción de la terminal aérea no se siga llenando de asentamientos irregulares, como ha ocurrido.

Empresas de Slim Helú participan como constructoras del NAIM con inversiones calculadas en 21 mil 200 millones de pesos.

Oportunidad perdida

Slim Helú calificó de lamentable el desempeño de la actividad económica en México en las cuatro décadas recientes, en las que el crecimiento promedio fue en torno a 1.9 por ciento anual. Esa tasa, dijo, contrasta con la de 6 por ciento promedio al año de las cinco décadas anteriores a 1980.

Necesitamos fortalecer la economía y el mercado interno, como ahora hace China y México lo hizo hace 50 años, expuso. Hay que depender más de nosotros mismos. Hay muchas personas en la marginación, que no tienen capacitación, empleo ni ingreso, mientras miles de millones de pesos se van en burocracia y deberían canalizarse a la población para incorporarla al empleo.

México, en los años posteriores a la crisis financiera y económica de 1994-1995, ha recibido cientos de miles de millones de dólares como producto de las exportaciones de petróleo, remesas y turismo, pero buena parte de ese dinero se va a financiar el gasto corriente de la deuda, mientras la deuda pública se ha triplicado, dijo Slim. Hemos desaprovechado muchas oportunidades, apuntó.

“Esto tiene cambiar. El país debe crecer más, cuidar el gasto corriente –el destinado a sueldos y operación en el gobierno– y la deuda, porque ambos rubros son excesivos y tenemos que cuidar que todos los recursos se usen con eficiencia”, expresó.