deportes | 22 de Octubre de 2018

Reveló que hubo despidos de jugadoras por sus preferencias sexuales y algunas decidieron continuar bajo la condición de ocultar su naturaleza. Foto tomada del Twitter @maribarra6

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Marlene Santos Alejo | La Jornada
A Marbella Ibarra primero la mató la homofobia de la Liga Mx Femenil. Incansable, entusiasta y emprendedora, la acapulqueña afincada en Tijuana realizó una labor titánica prácticamente de la nada. Siempre enamorada del futbol batalló durante años por un proyecto: el de una liga de futbol femenil en México, la cual, cuando se cristalizó en 2017, la excluyó de la manera más vil e ingrata; ella, invencible, se rehizo y emprendió nuevos caminos, siempre con el balón en los pies.

Marbella tenía ojo clínico para detectar talento, tanto así que algunas de sus pupilas llegaron a selección nacional. Rescató para el deporte a muchas chicas tijuanenses, algunas madres solteras o en situación de pobreza, y les aconsejaba llevar a la par estudios académicos. La batalla principal en su cotidiana labor fue por el dinero y se las ingeniaba para conseguirlo, primero mediante su estética, cuyo nombre trasladó al equipo de sus inicios: Isamar FC. Hacía rifas y mil malabares para financiar todo lo que exige practicar un deporte, empezando por los uniformes.

Sembró en sus jugadoras valores como el sacrificio y la disciplina, y no se cansaba de explicar a los padres de las más jóvenes que sus hijas no eran marimachas por el hecho de gustar del futbol. Reía al recordar la reflexión de las chicas en esas horas matutinas, cuando ni el sol despuntaba y ellas ya estaban ahí, entrenando a las cinco de la madrugada sin aspiración a paga alguna, ¡por el puro placer de patear un balón! Teníamos que estar locas, decía la también abogada que en 2014 pidió una entrevista con Juan Ignacio Palou, directivo del equipo Xolos, para proponerle una sociedad de trabajo.

Palou aceptó e Ibarra convirtió al equipo Isamar en las Xolas, las inscribió a la estadunidense Women’s Premier Soccer League quedando en tercer lugar. No fue posible continuar porque los equipos del vecino país rehusaban visitar su cancha con el argumento de la inseguridad que priva en Tijuana. Con todo este trabajo detrás, resulta fácil imaginar el entusiasmo y la alegría que invadió a Mar al anunciarse la Liga Mx Femenil, era su máximo sueño en vías de cristalizarse. Con renovado brío acentuó el trabajo en fuerzas básicas y se movilizó para conseguir becas a algunas jugadoras en universidades de Estados Unidos.

Pero Marbella se estrelló contra la homofobia y el machismo. Por decisión de Palou o de Jorgealberto Hank o de Jorge Hank, fue relegada a directora deportiva en marzo de 2017 y casi forzada al retiro. El club tijuanense explicó: Nosotros teníamos un equipo femenil que lo manejaba ella. Marbella nos pidió chance de usar las instalaciones, el uniforme; nosotros le dimos chance, pero no era un equipo profesional ni nosotros le pagábamos a ella. Le dimos todos los beneficios del club, pero cuando se hace la Liga femenil contratamos a Andrea (Rodebaugh) como entrenadora.

Rodebaugh se quedó con la mesa puesta y poco después Marbella alzó la cara y se despidió del club: “El motivo principal es un proyecto largamente buscado para mi crecimiento profesional, porque hay instancias que no podemos desperdiciar (…)”, fue su versión pública, pero en entrevista con La Jornada, se sinceró. “Ya no estoy en Xolos, nos dieron las gracias (…) Hay cosas más homofóbicas (que el grito de ‘eh, puto’), como lo que están haciendo con las jugadoras. No quiero entrar en ese tema porque no quiero que me tachen de grilla”. Mar pidió discreción, pero hoy es urgente clamar su verdad.

Ibarra confirmó denuncias de chicas que habían pedido el anonimato. Reveló que hubo despidos de jugadoras por sus preferencias sexuales y algunas decidieron continuar bajo la condición de ocultar su naturaleza. “Yo me salí porque no quiero ser parte de esa restricción, de ese abuso. Les piden callarse y no se me hace justo (…), uno tiene sus valores, su ética”, explicó indignada. Aseguró que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) había enviado un machote que debían firmar las jugadoras donde dice que “si salen embarazadas se rompe el contrato… Hay situaciones que no entiendo, no comprendo…”

La impulsora del futbol de mujeres fue secuestrada el 19 de septiembre y brutalmente asesinada el 12 de octubre, el día del juego amistoso Xolos-Dorados. La directiva del club fronterizo guardó silencio, la FMF y la Liga Mx Femenil no emitieron palabra, sin duda bajo la premisa de que ella no era afiliada. Leonardo Cuéllar, ex técnico de selecciones femeniles, dijo que era una heroína anónima. ¿Anónima?... ¡Qué va! ¡Tiene nombre y apellido!, ¡y una maravillosa historia que FIFA y el mundo entero deben conocer! Su herencia, lo reconozcan o no, es fenomenal, al punto de que hoy casi todos los equipos de la liga femenil tienen a algún elemento que fue forjado por ella.

marlenexantosx@gmail.com