cultura | 22 de Septiembre de 2018

Son más de mil piezas de cerámica, más de 500 fragmentos de pintura mural maya, más de 2 mil 600 fragmentos cercenados de restos humanos y cientos de objetos y restos de animales. Foto Javier Salinas Cesáreo  / La Jornada

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Javier Salinas Cesáreo / La Jornada

Teotihuacán, Méx., 22 de septiembre.- Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reportan el hallazgo de cuatro grandes depósitos arqueológicos en la zona de Teotihuacán que concentran más de mil piezas de cerámica, más de 500 fragmentos de pintura mural maya, más de 2 mil 600 fragmentos cercenados de restos humanos y cientos de objetos y restos de animales.

Con este descubrimiento efectuado en la Plaza de las Columnas del sitio precolombino, ubicada entre las pirámide del Sol y la Luna, a un costado de la Calzada de los Muertos, se corrobora la hipótesis de la integración de la élite maya a la función política y social de Teotihuacán; además de que la plaza funcionaba como el complejo ceremonial administrativo del gobierno teotihuacano.

Este hallazgo se inscribe en los trabajos de exploración en el denominado Proyecto Complejo de las Columnas enfocado a la investigación de la estructura política del Estado teotihuacano. Fue seleccionado porque es el más grande recinto ceremonial, administrativo y posiblemente funcionaba como residencia de la élite teotihuacana.

Saburo Sugiyama, de la Universidad del Estado de Arizona, explicó que durante cuatro temporadas se efectuaron hallazgos en más de 500 metros de la plaza, donde se exploran las tres pirámides principales; se hicieron trincheras, pozos y un túnel en el montículo norte denominado 25-C de 17 por 35 metros.

Restos de un mono
En el túnel, justo en el eje de la pirámide, fue localizada una ofrenda dedicada al ritual de terminación del edificio donde se hallaron 50 piezas de piedra verde, 60 de obsidiana, cientos de caracoles, orejeras, pendientes y restos de animales sacrificados como águilas, una cabeza de puma, serpientes y un mono.

‘‘Es la primera vez que se encuentra el cuerpo completo de un mono que seguramente lo trajeron de fuera, del golfo, océano Paífico o de la zona Maya”, apuntó.

A unos metros de la ofrenda fue hallado un depósito de pintura maya con más de 500 fragmentos.