Baja California | 22 de Septiembre de 2018

“El año que entra se cumplen 30 años de gobierno del PAN en este estado, es una etapa que yo le llamo el Porfiriato panista”, dice Jaime Martínez Veloz.  Foto Cuartoscuro / archivo La Jornada

Por

Por 

Roberto Garduño / La Jornada

Ciudad de México, 22 de septiembre.- Baja California se encuentra a punto de definir si continúa gobernada por una “obscena estirpe de panistas con raigamambre porfirista, o da el paso para sumarse a la construcción de una nueva república democrática y justa”, expuso Jaime Martínez Veloz, quien señaló que cuando Morena emita su convocatoria para la definición de candidatos, solicitará su registro.

Con un historial vinculado a movimientos sociales, indígenas y universitarios, Martínez Veloz es respaldado por diversos sectores bajacalifornianos. Se enfrenta internamente a empresarios que han mantenido ligas de negocios con los gobiernos panistas.

Aún así, se echa para adelante, dice no amilanarse, “yo cuento con el respaldo de la gente que busca un cambio radical en su forma de vida; no tengo dinero para contratar publicidad ni espectaculares, solo me atengo al reclamo popular que exige una transformación de Baja California y de la República”.

El arquitecto Martínez Veloz refiere con firmeza la situación trágica para los bajacalifornianos: “el año que entra se cumplen 30 años de gobierno del PAN en este estado, es una etapa que yo le llamo el Porfiriato panista que ha dado resultados desastrosos para la sociedad: inseguridad, corrupción, impunidad e incompetencia gubernamental.

“Han privilegiado la entrega del territorio a las compañías trasnacionales, la entrega de los cuerpos policíacos y de los sistemas de procuración de justicia o a funcionarios incapaces o funcionarios relacionados con grupos del crimen organizado que tienen en la incertidumbre a la ciudadanía. La semana pasada llegamos a la cifra fatídica de mil 500 homicidios en Tijuana.

“Baja California de alguna manera es el centro vital geoestratégico de una serie de actividades que tienen que ver con el país, incluso, con el mundo. Somos la esquina noroeste de México y América Latina, en donde forzosamente tiene que pasar por ahí la necesaria reconstrucción, urge su rescate porque el pueblo ya decidió que así debe ser, y nuestro mandato es lo que el pueblo diga”.

-La zona fronteriza de su estado es un hervidero de violencia por el tráfico de drogas, de seres humanos y armas –se le inquirió.

-Estamos en un momento clave para la historia de México, y en este contexto naturalmente las autoridades panistas en Baja California se convirtieron en aliados del crimen organizado, en traficantes de influencias, hay un desaseo total en la asignación de obras, ausente en la toma de decisiones, la gente no tiene a quien recurrir para resolver sus problemas, el aparato de justicia prácticamente es si no inexistente si con muchas carencias y muchas ausencias.

“Entonces, creo que es muy importante el proceso que se avecina en el 2019 y si hay un ánimo en muchísimos sectores sociales de la sociedad bajacaliforniana por terminar con el Porfiriato panista que cumplirá tres años en 1989”.

-El grupo de panistas enquistados en el poder de Baja California, conviven con los priístas, en una suerte de pax-porfiriana- se le dijo.

- El gobierno en nuestro estado ha sido una moneda de cambio entre el PRI y el PAN, y eso es lo que le ha permitido subsistir al gobierno panista, pero hoy la sociedad bajacaliforniana no esta dispuesta porque ya sufre en carne propia las consecuencias de un gobierno tan o de gobiernos tan ausentes impregnados de corrupción, impregnados de incompetencia y me parece que llego el momento que tendrá que haber un corte de caja el año que entra.

“Creo que Baja California tiene que refundarse, el tamaño del reclamo de Baja California es del mismo tamaño del que reclama el país. El presidente electo Andrés Manuel López Obrador ha planteado la cuarta transformación de la República para México en Baja California su referente sería la refundación del estado de Baja California.

En plena efervescencia política en esa entidad, Jaime Martínez Veloz recorre ese territorio. Conocedor desde hace décadas de sus ciudades y comunidades hace un recuento de los grandes problemas que éstas enfrentan:

“En el Valle de Mexicali, las acciones del gobierno del estado para brindarle agua a grandes empresas -que reclaman volúmenes muy grandes de agua como las cerveceras- ha generado una revolución social. La gente se ha organizado en la defensa del agua y no solamente el agua, lo que es peor es que el gobierno del estado con recursos públicos le asigno una cantidad multimillonaria para crear un acueducto y llevar agua de Mexicali a una empresa trasnacional.

“El gobierno del estado tiene un doble discurso en materia de agua en Mexicali dice que no hay problema de agua para justificar la entrega de volúmenes de agua a una trasnacional y en Tijuana plantea o en la zona del Pacífico, en la zona de la costa, plantea que hay un grave problema y que ese problema se va a resolver construyendo dos desaladoras; que primero en costos son muy superiores a lo que realmente valen.”

También, en Rosarito, donde se esta planteando construir una desaladora -mediante un acuerdo que aprobó el Congreso del estado en una sesión de menos de 30 minutos- empeñando el presupuesto de los próximos 37 años del gobierno del estado, porque compraría a precios actuales casi 170 millones de pesos mensuales de agua a una empresa particular, durante 37 años.

- ¿Es otra deuda para Baja California?

-La quieren dejar. Y nosotros estamos planteando que tenemos que revisar ese proyecto por qué; si bien es cierto, que las desaladoras pueden ser un instrumento para subsanar déficit de agua, también es cierto que no es en un proyecto de esta envergadura el que requiere la zona costa, sino que es un negocio mediante una donación público-privada, donde la deuda será pública y las ganancias serán privadas.

“No han querido discutir técnicamente el problema, lo han hecho por la vía de aplastar la votación en el Congreso o por la vía mediática. Quieren convertir igual -como lo han hecho en materia energética con el gas- a Baja California en el cuarto de máquinas de Estados Unidos y nosotros decimos: -no estamos en contra de ningún proyecto per se, pero tenemos que revisar cada uno de ellos, saber cuáles son las implicaciones ambientales y económicas que tienen para nuestro país y para nuestro estado y a partir de ahí ver la viabilidad de cada uno de ellos.”

-El Golfo de Baja California, es un pendiente que puede convertirse en un problema irresoluble –se le recordó.

Se debe revisar lo que esta pasando en el Golfo de Baja California, en donde si bien es cierto, hay una serie de medidas propuestas por ambientalistas, habría que revisar cada una de ellas desde el ámbito científico porque sobre la base de proteger a algunas especies -nosotros no estamos en contra de esto, al contrario-, pero la revisión debe ser real, exhaustiva y verdadera.

“Porque también ahí hay estudios que hablan de la existencia de grandes yacimientos de gas metano o de otro tipo de riquezas naturales que tenemos que revisar, sino es lo que esta atrás de todos estos impedimentos para que los pescadores salgan a pescar. La revisión del Golfo de California me parece que es todo un tema que tenemos que preservar”.