Baja California | 22 de Agosto de 2019

El gobernador electo, con el delegado de Programas Federales, Alejandro Ruiz Uribe. Foto @Jaime_BonillaV

Por

Por 

Redacción

Tijuana, 22 de agosto.- El gobernador electo de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, ofreció conjuntar esfuerzos para resolver la compleja problemática de numerosas familias que viven en colonias apartadas de la zona urbana de Ensenada, muchas de las cuales carecen de los servicios públicos más elementales, como electricidad y agua potable.

Durante un diálogo que sostuvo con activistas de Ensenada, a quienes reconoció como luchadores sociales, les aseguró que hace sus demandas genuinas y se comprometió a respetar su libertad de manifestación, siempre que no afecten la seguridad y tranquilidad de residentes y visitantes nacionales o extranjeros.

Les brindó apoyo para encontrar, con ellos, soluciones a la marginación, respecto a vivienda popular y servicios, que han afectado desde hace décadas a esa región.

“No será fácil –anticipó– porque estamos hablando de que Baja California ha estado en el abandono gubernamental durante 30 años, pero mi obligación como gobernador es sumar, escuchar y atender sus demandas”.

En compañía del delegado del Gobierno Federal en Baja California, Alejandro Ruiz Uribe y el secretario técnico de la Mesa de Coordinación de Seguridad, Isaías Bertín Sandoval, se reunión con los dirigentes sociales por espacio de una hora.

Los dirigentes manifestaron su inconformidad porque fueron “reprimidos” por fuerzas policiales en la caseta de cuota ubicada en “San Miguel”, a la entrada de Ensenada, cuando se manifestaban pacíficamente contra el cobro de peaje en una carretera que reclaman como de uso libre para los residentes de Baja California.

“Queremos llevar –aseguraron– una buena relación con ustedes, como próximas autoridades; estamos acostumbrados a la lucha, no somos opositores por ser oposición, somos opositores conscientes y con argumentos, ponemos sobre la mesa la problemática y decimos, qué das tú, qué damos nosotros; yo creo que nos vamos a entender”, expresó Ramiro Orea Hernández, al abrir la plática.

Bonilla Valdez, respondió que él desaprueba acciones de represión y no desea “ni un solo empujón”, contra de quienes realizan manifestaciones pacíficas y respetuosas de los derechos de los demás, como aseguran los activistas ensenadenses que lo han hecho, sin levantar una sola “pluma” o barrera, y mucho menos pedir cooperación económica a los conductores de vehículos que transitan en la autopista Ensenada-Tijuana.

“Yo mismo –añadió– estoy en contra de las acciones represivas, porque la libertad de manifestación es lo primero que pregona el presidente Andrés Manuel López Obrador. ¿Cómo vamos a estar en contra de eso?”.

Recordó la reunión que tuvo el pasado fin de semana con medio centenar de personas, muchas de avanzada edad y enfermas, que llegaron a Casa Morena para manifestarse porque fueron retiradas de la caseta en Playas de Tijuana.

Explicó que las fuerzas federales intervinieron porque los manifestantes, obedeciendo intereses que están siendo investigados por la Fiscalía General de la República, tomaban las casetas y pedían cooperación a los conductores, causando un perjuicio económico a los concesionarios y al gobierno federal, además de dejar a los usuarios sin comprobante del seguro y de auxilio vial.

“Me pedían –refirió– que los dejara volver a tomar las casetas, pero les dije que eso no podría hacerlo ni el presidente de la República, porque es violar la ley; me expusieron sus necesidades de trabajo, de atención médica, de medicinas, y a cada uno ofrecí solución en la medida de mis facultades legales y posibilidades para que no tengan que sufrir vejaciones o insultos cuando están allí”.

Acordó, con los dirigentes Ramiro Orea Hernández y Moisés Izquierdo, la joven Isabel de la Cruz y el regidor electo independiente Miguel Orea Hernández, mantener contacto directo para hallar solución a sus necesidades.