méxico | 22 de Mayo de 2019

Con el aval de todas las fuerzas políticas, el Senado aprobó ayer las cuatro leyes secundarias que regulan la operación de la Guardia Nacional. Foto Guillermo Sologuren / La Jornada

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Andrea Becerril y Víctor Ballinas / La Jornada

Ciudad de México, 22 de mayo. Con el aval de todas las fuerzas políticas, el Senado aprobó ayer las cuatro leyes secundarias que regulan la operación de la Guardia Nacional y las remitió a la Cámara de Diputados, entre el reconocimiento de Morena, sus aliados y el bloque opositor, de que se trata de un marco jurídico de avanzada.

Con estas leyes, se dota al presidente de la República de los instrumentos necesarios para combatir la violencia y la inseguridad en el país, insistieron.

Después de mes y medio de negociaciones intensas ya no hubo discusión ante el pleno ni artículos reservados. Los cuatro dictámenes se aprobaron en bloque, con dispensa de trámites.

La oposición resaltó que se logró una Guardia Nacional con carácter absolutamente civil.

Los coordinadores del PRI, PAN, MC y PRD, Miguel Ángel Osorio Chong, Mauricio Kuri, Dante Delgado y Miguel Ángel Mancera, respectivamente, resaltaron en tribuna que el grupo mayoritario optó por la legitimidad de las leyes, en lugar de imponer su mayoría, y eso llevó al consenso.

Entre aplausos, la Ley Orgánica de la Guardia Nacional, la Ley Nacional del Registro de Detenciones y la Ley del Sistema Nacional de Seguridad fueron aprobadas con 114 votos a favor, cero en contra y una abstención –del senador Emilio Álvarez Icaza– mientras que la Ley del Uso de la Fuerza, con 110 votos a favor, cero en contra y una abstención.

Sin embargo, la alegría cesó y la oposición se puso en guardia cuando el presidente de la mesa directiva del Senado, Martí Batres, cerró este primer periodo extraordinario, pero pidió estar atentos ante la posibilidad de que la Cámara de Diputados haga cambios a alguna o las cuatro minutas.

El coordinador de MC, Dante Delgado, y el panista Damián Zepeda resaltaron que desde un principio hubo presiones desde la Presidencia de la República para modificar el carácter civil de la Guardia Nacional y advirtieron que "sería una traición" si en San Lázaro se llevan a cabo cambios que pretendan devolver el fuero militar a los integrantes de la nueva corporación.

Antes de la votación, al fijar postura, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, aludió también a presiones que todavía ayer por la mañana recibió el Legislativo.

De inmediato, el senador Delgado, advirtió que si los diputados cambian el carácter civil de la Guardia, la oposición acudirá a la acción de inconstitucionalidad.

Antes, advirtió que dentro de cinco años, plazo que se fijó en la reforma constitucional para que las fuerzas armadas puedan participar en el combate al crimen organizado y, en general, en tareas de seguridad pública, "México deberá tener una Guardia Nacional cien por ciento civil". Por la mañana, los coordinadores parlamentarios anunciaron el acuerdo "inédito", como lo calificó el líder de Morena, Ricardo Monreal.

Igualmente, el coordinador panista, Mauricio Kuri, reconoció que se escucharon las propuestas de la oposición hasta llegar a un acuerdo que salvó el diferendo sobre el tema de las licencias de los militares que se integrarán a la Guardia Nacional.

Resaltó que el gobierno federal se había opuesto a que los soldados y marinos que pasarán a formar parte de la nueva corporación policiaca tuvieran que pedir licencia al instituto castrense respectivo, ya que perderían derechos.

Fue un punto motivo de fuertes discusiones, y que se destrabó en el último momento, con la decisión de que pidan licencia, pero sean asignados de manera excepcional a la Guardia Nacional por el Presidente de la República.

De esa forma, mantendrán grado, ascensos, prestaciones y, en general, derechos adquiridos y no dependerán del alto mando castrense.