cultura | 21 de Noviembre de 2018

Presentación de diccionario sobre mitos de América en la FILIJ Foto tomada de @FILIJMexico

Por

Por 

Jorge Caballero / La Jornada

La Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Filij), cuya edición 38 culminó el lunes, superó por primera vez medio millón de visitantes, informó la Secretaría de Cultura federal.

Marina Núñez Bespalova, directrora del encuentro editorial, en entrevista con La Jornada explica que ‘‘en este encuentro se vuelve tangible el círculo virtuoso de la lectura. No puede concebirse el desarrollo de la industria editorial del libro infantil y juvenil sin la Filij, como tampoco puede pensarse en la gran oferta de promotores culturales, talleristas, animadores, ilustradores o mediadores de lectura para niños que tiene el país sin esta feria”.

Recordó que: ‘‘En la primera emisión de la Filij pocas eran las editoriales mexicanas que se dedicaban a este público en específi-co y lo que teníamos era una gran exhibición de libros de otros países, sobre todo los del bloque soviético. Después de 38 años, 98 por ciento de los libros exhibidos son producidos por editoriales mexicanas, escritos por autores mexicanos o ilustrados por artistas nacionales; es decir, tenemos una industria muy variada, en crecimiento constante y muy activa en iniciativas dedicadas a la creación de lectores.

‘‘Por todo ello, en 2016 decidimos dejar de contener las constantes demandas de espacio de los editores que por más de ocho años esperaron un sitio en el Centro Nacional de las Artes y buscamos otro lugar para asentar la feria que, además, debía subrayar su principal objetivo: la creación de públicos lectores.

‘‘El Parque Bicentenario, la antigua refinería del norte de la Ciudad de México, nos pareció el espacio ideal: cinco hectáreas a nuestra disposición, cercanía a zonas con poca oferta cultural y prácticamente sin espacios de acceso al libro y un entorno que reforzaba nuestra idea de conciliación con el medio ambiente.

‘‘Aquí es donde el equipo Filij comenzó a soñar otra feria y los editores a concebir otras maneras de promover sus libros. Este nuevo espacio ha permitido que incrementemos en 137 por ciento la exhibición de sellos editoriales y en 83 por ciento el número de actividades culturales y de promoción a la lectura.’’

Acercar a los niños al arte y la cultura

Núñez Bespalova dijo: ‘‘El corazón de la Filij es generar comunidad y un acercamiento de los niños a las expresiones culturales, como la danza, la música, el cine, pero fundamentalmente al libro, en un ambiente de esparcimiento y diversión que les permita comenzar, en sus primeros años, una relación afectiva con la lectura”.

Recalcó que ‘‘el equipo Filij que se encarga de su curaduría anual tiene la obligación de estar atento a lo que está ocurriendo no sólo en el ámbito de la animación y promoción lectora, sino a las nuevas manifestaciones artísticas y culturales que puedan ser del interés de nuestro público. Más allá de estas cuestiones prácticas, la Filij basa su programa en ejes temáticos relacionados con el entorno social, político y cultural que en ese momento se vive. Si no somos sensibles a lo que acontece, seremos incapaces de verlo, manifestarlo y mucho menos de simbolizarlo, que es el ámbito donde trabaja la literatura infantil. Desde hace tres años, por ejemplo, no hemos podido abandonar el tema de la reconstrucción de la paz, ni el de la migración. El año pasado tuvimos un amplio programa relacionado con las consecuencias emocionales de los sismos. Este 2018 agregamos inclusión y pensamiento comunitario y a partir de este año, las actividades en lenguas indígenas ya forman parte del programa general y no de uno especial”.