méxico | 21 de Octubre de 2018

Desde ayer entraron sin documentos al país a través del Río Suchiate se pusieron en marcha por la carretera a Tapachula. Foto Víctor Camacho

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Blanche Petrich / La Jornada
Ciudad Hidalgo, Chiapas, 21 de octubre.- Antes de despuntar el día, una columna de migrantes hondureños que desde ayer entraron sin documentos al país a través del Río Suchiate se pusieron en marcha por la carretera a Tapachula.

Antes de las seis de la mañana ya estaban en marcha los centroamericanos que, según organizadores, son ya más de cinco mil, ya que en horas de la tarde de ayer arribaron  y cruzaron la por la frontera nuevos contingentes. Lo cierto es que a lo largo de tres kilómetros avanzaba la gente, ligera de equipaje y con buen ánimo a esa hora de la mañana.

A pesar de que las autoridades mexicanas advirtieron ayer que solamente permitirían el ingreso “ ordenado y conforme a la ley” de los migrantes, a lo largo de la Carretera Panamericana no había retenes policiales.

Apenas cuatro patrullas de la policía municipal esperaban a la mitad del camino, pero antes de que se acercara la caravana recibieron orden de dar la media vuelta y regresar a su base.
 
Sin embargo, unidades antimotines de la Policía Federal cerraron los acceso a Tapachula. 

En torno a la caravana están ausentes los servicios civiles de salud, que usualmente acompañan a estas movilizaciones.

En esta primera etapa del trayecto, ya en territorio mexicano, los integrantes del éxodo hondureño planean cubrir los cerca de 50 kilómetros que separan a la fronteriza Ciudad Hidalgo con Tapachula.

Muchos de los niños todavía dormían en los hombros de sus padres o los brazos de sus madres; los más pequeños empujados en sus carreolas.