cultura | 21 de Agosto de 2019

"Aparte me quedo pensando en mi lengua pai pai cómo puedo hacerle y no desaparecerá... que mi canto perdure hasta la metida del Sol", dice el poema que el artista Juan Carlos Melchum Alba plasmó en un mural de 100 metros, que incluye los rostros de la misma creadora y otras mujeres kiliwa, cochimí, kumia y cucapá, las etnias bajacalifornianas. Foto Edgar Lima

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La Jornada Baja California

Ensenada, 21 de agosto.- El Poema a la Luna eterna en los cerros sagrados escrito por Delfina Albáñez, integrante de la comunidad indígena pai pai en Ensenada, en un ejercicio de expresión amorosa sobre su entorno y al mismo tiempo una reflexión sobre la necesidad de preservar su lengua y cultura.

"Aparte me quedo pensando en mi lengua pai pai cómo puedo hacerle y no desaparecerá... Mis cantos a la Luna eterna y los cerros sagrados... cantándole a la Luna mil estrellas y el Sol, que mi lengua no acabe, que mi canto perdure hasta la metida del Sol", es parte del poema de la indígena, que el artista Juan Carlos Melchum Alba plasmó en un mural de 100 metros, en el cual incluye los rostros de la misma creadora y otras mujeres kiliwa, cochimí, kumia y cucapá, las etnias bajacalifornianas.

El mural -ubicado en el mercado negro de Ensenada- es parte de la iniciativa de la Secretaría de Cultura "No hay lengua sin pueblos", informó el titular de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, Mardonio Carballo, quien explicó que el poema de Delfina Albáñez es uno de los 10 -todos escritos por indígenas- que se eligieron en todo el país en el marco del año internacional de las lenguas indígenas proclamado por la Unesco.

Son 10 poemas de 10 poetas en 10 lenguas indígenas que reflexionan en torno a sus respectivas culturas, dijo el funcionario al inaugurar las obras y recordar que el primero fue un mural poético que el artista guerrerense Hubert Matiúwaa plasmó en Playas de Tijuana, justo frente a la barda fronteriza. El 21 de cada mes se inauguran los murales, explicó.

Mencionó que es un esfuerzo por reconocer las lenguas indígenas y al mismo tiempo preservarlas y fomentarlas. En el mural poético inaugurado en Ensenada están plasmados las imágenes de la propia Delfina Albáñez -una de las 216 personas que hablan pai pai-, la kumiai Norma Meza, Juana Villa (cochimí), la kiliwa Leonor Forlow (una de las pocas hablantes de esta lengua que está a punto de extinguirse) y Alya Espinoza, de la comunidad cucapá.

Se eligió a mujeres porque a ellas se les debe la cultura y la preservación de las lenguas, explicó el funcionario federal. Sus retratos en el mural están ataviadas con trajes y accesorios típicos y realizan actividades artísticas y de artesanías, y a sus espaldas hay paisajes bajacalifornianos.

Delfina Albáñez es una de las 216 personas que hablan pai pai y además de dirigir un grupo de danza, canto y cuento y medicina tradicional en su comunidad, ha traducido canciones en su lengua.