méxico | 20 de Noviembre de 2017

Entre los árboles en peligro se encuentran ahuehuetes milenarios, sabinos, tules, fresnos, alcanfores, ailes y eucaliptos que se encuentran en la ribera del río Tula en el poblado de San Marcos, San Miguel Vindho y otras localidades. Foto Juan Ricardo Montoya/Archivo

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Juan Ricardo Montoya, La Jornada

Hidalgo, 20 de noviembre.- Ramón Ojeda Mestre Secretario General de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental (CIAA) con sede en Madrid, España calificó como “ecocidio” la tala de árboles de la ribera del Río Tula por operarios de empresas contratadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para el revestimiento y ampliación de un canal de agua negra en la localidad de San Marcos por lo que el especialista en derecho ambiental anunció el inicio de diversas acciones legales, algunas de carácter internacional para frenar la obra y para deslindar responsabilidades por delitos ecológicos.

“Internacionalizaremos la lucha contra el ecocidio que lleva a cabo Conagua en Tula”, advirtió tras hacer un recorrido por la zona devastada acompañado por activistas del CCERT y de la asociación civil Azcatl Takiti cuyos integrantes calculan en más de mil 800 los árboles talados por orden de la Conagua en la primera semana de noviembre tan sólo en la localidad de San Marcos.

Durante su recorrido Ojeda Mestre encontró los restos de lo que hace tan sólo tres semanas eran majestuosos ahuehuetes de más de 30 metros de altura y de 2 metros de diámetro y los cuales ya se encontraban en la ribera del río al momento en que se construyó la ciudad de Tula.

En un paraje donde hay un montón de troncos de los arboles derribados, Ramón Ojeda encontró un letrero donde se le informa a la población que puede disponer de la madera.

Indignado, con un plumón Ojeda Mestre agregó la frase :”no queremos madera ni leña sino arboles vivos”.

Durante un encuentro con activistas en San Marcos, Ramón Ojeda Mestre dijo que el medio ambiente de Tula se encuentra colapsada por la gran contaminación provocada por la refinería Miguel Hidalgo y otras empresas asentadas en la zona industrial de ese municipio por lo que los arboles son el único medio por el cual el dióxido de carbono puede ser convertido en oxigeno.

Por ello dijo que bajo esas condiciones el derribo de “un sólo árbol provoca aun más alteraciones en el medio ambiente” por lo que anunció el inicio de acciones legales contra Conagua para frenar de manera definitiva la obra.

“No pueden reponer un árbol milenario de 30 o 40 metros de altura con una plantita” en referencia a la promesa de Conagua de resarcir la tala de ahuehuetes y otros ejemplares de árboles con la reforestación de otros predios, cuya ubicación no ha sido dada a conocer hasta el momento por la dependencia federal.

Denuncias ante la comunidad internacional, juicios de amparo y otras medidas de tipo legal son algunos de los recursos que Ramón Ojeda junto con los activistas de la región de Tula van a emprender en los próximos días para frenar de manera definitiva la obra de Conagua la cual se encuentra suspendida de manera temporal por petición de las autoridades municipales de Tula.

La campaña ha iniciado recabando firmas de vecinos de todo el municipio con las que se exige tanto al gobierno municipal como al estatal y federal frenar la obra de forma definitiva.

El sábado, en una reunión informativa se lograron recabar mil 200 firmas en la plaza central del municipio.

Cabe recordar que el edil Gadoth Tapía ha sido acusado por activistas de la región de no proceder a la clausura total de la obra de Conagua a pesar de que el gobierno municipal nunca otorgó los permisos correspondientes para su realización.