mundo | 20 de Septiembre de 2017

Donald Trump ha sido insistente con el muro y con políticos que no dan apoyo a los migrantes, desde su campaña presidencial Foto Captura de pantalla

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Redacción Sin Fronteras

Sacramento, 20 de septiembre .— El estado de California ha decidido elevar el listón de sus aciones legales contra Donald Trump con una demanda para bloquear los planes de su administración para construir un muro a lo largo de la frontera de Estados Unidos con México.

Según anuncio el procurador general de ese Estado, Xavier Becerra, la demanda que se interpondrá ante un tribunal federal en San Diego argumentará que esta iniciativa viola la ley federal y la Constitución al entrometerse en la autoridad estatal.

"Están violando la Décima Enmienda e infringiendo muchas leyes estatales, no sólo las leyes federales, que afectan a nuestro estado, sino que están tratando de hacer algo que sólo el Congreso puede hacer", dijo Becerra a los periodistas Washington antes de un anuncio oficial que planea hacer en San Diego el miércoles.

Becerra dijo que la demanda argumentará que los funcionarios federales están violando la ley al declarar que la expansión de la muralla fronteriza es una emergencia que permite desechar los estudios ambientales y los procedimientos de contratación habituales.

Durante la campaña presidencial, Trump prometió repetidamente crear un muro fronterizo que el gobierno mexicano pagaría. Las autoridades mexicanas han rechazado rotundamente la contribución de fondos a tal proyecto.

Con la mayoría de los demócratas en el Congreso firmemente opuestos a la idea, no está claro cómo la administración Trump podrá obtener dinero para la construcción.

La demanda que será interpuesta por el gobierno de California se suma a la que ya han presentado tres grupos activistas de gran influencia.

La demanda interpuesta la semana pasada por el Sierra Club, Defenders of Wildlife (Defensores de la Vida Silvestre) y el Animal Legal Defense Fund (Fondo para la Defensa Legal de los Animales) pretende impedir la construcción de prototipos del muro en San Diego antes de que empiece.

Pide también que se suspendan los planes de reemplazar la valla en San Diego y en Calexico, California.

Estos grupos han pedido a los tribunales que bloqueen la construcción de un muro en la frontera con México, bajo el argumento de que el gobierno de Donald Trump se excedió de su autoridad al dispensarse de cumplir las revisiones ambientales y otras leyes.

Las afirmaciones son similares en gran medida a las de otra demanda interpuesta por otro grupo activista, el Center for Biological Diversity (Centro para la Diversidad Biológica), pero cada una de las tres organizaciones dice tener cientos de miles de miembros, lo que trae más atención y recursos a un pleito legal en torno a una de las principales promesas de Trump en su campaña.

El gobierno se ha exentado del cumplimiento de revisiones ambientales en siete ocasiones de conformidad con una ley de 2005 con el fin de agilizar la construcción de barreras fronterizas, incluidas dos ocasiones en el gobierno de Trump. Dicha ley le permite al gobierno dispensarse de decenas de leyes, incluida la Ley de Especies en Peligro de Extinción y la Ley Nacional de Política Pública Ambiental, que requiere amplias revisiones de los impactos sobre el medio ambiente.

La demanda argumenta que la autoridad para dispensarse expiró en 2008, cuando el gobierno cumplió los requisitos del Congreso para colocar barreras fronterizas adicionales.

“Un muro fronterizo impenetrable dividiría a la fauna silvestre y a su hábitat, así como a las familias y comunidades a ambos lados de la frontera”, dijo Jamie Rappaport Clark, presidenta de Defenders of Wildlife.

“Dividiría y aislaría importantes paisajes del suroeste, colocando a fauna fronteriza como el borrego cimarrón, a los jaguares y a los ocelotes al borde de la extinción”.

Recientemente, el gobierno concedió ocho contratos para la construcción de prototipos de lo que Trump llama un “muro grande y hermoso”, cada uno de hasta 9,1 metros (30 pies) de alto. Planea iniciar su construcción a fines de este año.

El mes pasado, el gobierno emitió una dispensa de las revisiones ambientales para una franja de 24 kilómetros (15 millas) de frontera en San Diego, que abarca el sitio de la construcción de los prototipos y áreas donde la valla va a ser reemplazada en una de las zonas más fortificadas de la frontera de 3.126 kilómetros (1.954 millas) de longitud.