méxico | 20 de Febrero de 2019

Las organizaciones del Poder del Consumidor y la Red por los Derechos de la Infancia en México denunciaron que existe una violación a los derechos de la infancia al prevalecer un ambiente obesogénico en las escuelas del país. Foto Carlos Ramos Mamahua / archivo La Jornada

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José Antonio Román / La Jornada

Ciudad de México, 20 de febrero.- El Estado mexicano ha fracasado en su intento por generar condiciones saludables en las escuelas, pues en la mayoría persiste la venta de refrescos y bebidas azucaradas y de comida chatarra, y no tienen oferta suficiente de fruta y verdura, acusaron diversas organizaciones civiles, quienes aseguraron que con estas condiciones se viola el derecho de la infancia a un ambiente escolar sano.

Al dar a conocer los resultados de la plataforma Mi Escuela Saludable, tan solo en lo que va del presente ciclo escolar se han recibido casi 5 mil reportes, provenientes de 4 mil 126 escuelas públicas y privadas, de todos las entidades del país. Estos datos indican presencia de refrescos en 74 por ciento de los casos, venta de comida chatarra en 98 y 75 por ciento aún no cuenta con oferta suficiente de fruta ni verdura.

Aunado a ello, en casi la totalidad de los reportes revela la ausencia de la figura del “Comité de Establecimientos de Consumo Escolar”, que de acuerdo a los lineamientos que regulan la oferta de alimentos y bebidas en las escuelas tiene diversas atribuciones esenciales para el adecuado funcionamiento de esta medida.

Con estos resultados, las organizaciones del Poder del Consumidor y la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) denunciaron que existe una violación a los derechos de la infancia al prevalecer un ambiente obesogénico en las escuelas del país, y llamaron a las autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) a detener esta violación a los derechos de la infancia.

En conferencia Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, alertó que la industria de alimentos y bebidas pretende elaborar un acuerdo con la Secretaría de Educación que les permita entrar a las escuelas con el pretexto de promover estilos de vida saludables, cuando esa no es su labor.

Junto con Sandra Mejía, responsable del área de legislación y políticas públicas de la Redim, señaló que estos datos son alarmantes al tener en cuenta que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, uno de cada tres escolares viven con obesidad, pero que esta prevalencia aumenta a 50 por ciento cuando concluyen la educación primaria y, de no hacer nada, uno de cada dos infantes nacido a partir de 2010 desarrollará diabetes.

“El Estado tiene la obligación de cumplir con la regulación de alimento y bebidas en las escuelas, lo cual contribuirá a garantizar el derecho a la salud y a la alimentación, cumpliendo con lo señalado en la Ley General de Educación y la Ley General de Derechos de Niña, Niños y adolescentes”, dijo Sandra Mejía.