méxico | 20 de Enero de 2019

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Roberto Garduño y Alma Muñoz

Ciudad de México, 20 de enero.- Hasta anoche, el número de muertos por la explosión de una toma clandestina de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el poblado San Primitivo, municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, se elevó a 74, y el número de heridos se ubicó en 73, informó el gobernador Omar Fayad.

Los restos de 54 víctimas no han sido identificados por el grado de carbonización en que fueron encontrados, reportó el procurador de Justicia del estado, Raúl Arroyo González.

El presidente Andrés Manuel López Obrador no descartó ninguna posibilidad sobre las causas del siniestro.

Casi 24 horas después del suceso, señaló: “Si es acto de sabotaje, porque se está enfrentando a los que se dedican a estas actividades ilícitas (el robo de combustible), nosotros no descartamos ninguna posibilidad, sólo que corresponde a la Fiscalía General (de la República) la investigación, también con absoluta libertad e independencia. Vamos a que se sepa la verdad y se castigue a los responsables… Vamos a transparentar todo el proceso para llegar a la verdad, sin ocultar absolutamente nada”.

El mandatario federal reiteró que no cambiará la estrategia contra el huachicoleo, porque el gobierno no va a establecer componendas, ni relaciones de complicidad con nadie. El gobierno va a actuar con rectitud y con honestidad, cero tolerancia en cuanto a la corrupción y a la impunidad.

Aunque duela mucho, tenemos que seguir con el plan de acabar con el robo de combustible y con estas prácticas. No vamos a detenernos. Vamos a erradicar esto que no sólo daña materialmente, no sólo es lo que pierde la nación por este comercio ilegal, este mercado negro de combustibles, sino el riesgo, el peligro, la pérdida de vidas humanas. Desgraciadamente ayer (viernes) le tocó a la gente de Hidalgo, pero es un riesgo constante, permanente, advirtió.

Todo el apoyo

El Presidente ratificó que las víctimas y sus familiares tendrán todo el apoyo del gobierno, “porque es muy doloroso. Estamos hablando de pérdidas de hijos, de esposos; quedan viudas, quedan huérfanos y es gente muy pobre, esa es la desdicha de esto, es la gente más pobre.

Por eso no se trata de señalar, de acusar a la ligera. Hay que ver las circunstancias en las que se dan las cosas y por eso vamos a enfrentar estos problemas atendiendo las causas. Si hay trabajo, si hay bienestar, va a haber paz y tranquilidad en el país.

Ayer, en la segunda de dos conferencias de prensa en Palacio Nacional, Fayad explicó que de los 74 fallecidos, cinco perdieron la vida en el lugar del siniestro y cinco cuando recibían atención médica.

De los demás, de acuerdo con el procurador de Justicia estatal, peritos y personal especializado encontraron seis cuerpos completos y 57 restos de personas que presentaban quemaduras en grado de carbonización y parcialmente calcinados. De los 63, se logró identificar de inmediato, porque las condiciones lo permitían, a nueve personas. Tres fueron entregadas a sus familiares y en otros casos se inició el contacto con las diferentes familias para lograr el reconocimiento de los otros que así lo permiten, explicó.

Afirmó que 54 han sido evaluados, pero no son identificables por las condiciones en que se encontraron. Requerirán de la aplicación de técnicas de antropología, odontología y genética. Admitió que la degradación del tejido hará complicado determinar los perfiles genéticos.

Fayad agregó que el gobierno apoya con féretros para resguardar los cuerpos y trasladarlos al lugar donde serán velados, y para agilizar el proceso se expiden a la brevedad las actas de defunción.

Detalló que se abrieron 59 carpetas de investigación en las agencias del Ministerio Público para asentar los datos de las víctimas y que han logrado atender en la comunidad a más de 300 familiares de los afectados, quienes buscan a sus seres queridos y están atentos de los hallazgos de restos humanos que van apareciendo en la medida en que la búsqueda avanza.

El viernes por la noche, en Aguascalientes, López Obrador decidió suspender su gira de trabajo –que continuaría este sábado en Jalisco– y por carretera se dirigió a Hidalgo para supervisar las acciones de atención y emergencia a los afectados. Después de establecer la coordinación con el gobernador, citó al gabinete de seguridad y al propio Fayad a Palacio Nacional.

Para el jefe del Ejecutivo federal, de la acción de los pobladores de Tlahuelilpan subyace el abandono y la indiferencia institucional, por lo cual el Estado no utilizará el fuego contra fuego, ni violencia contra la violencia; creemos en la paz, creemos en el pueblo, que es bueno; respetamos los derechos humanos. No vamos a responder a agresiones, adujo.

Estamos consternados por esta tragedia y queremos ofrecer nuestro más sentido pésame a los familiares de las víctimas. Se está buscando salvar vidas, que es para nosotros lo más importante, que no se presenten más fallecimientos, dijo López Obrador en la conferencia de prensa de las 7 de la mañana, cuando la cifra de muertos había pasado de 21 a 66.

Muy serio, reclamó el estado de postración de las poblaciones que optan por prácticas como la ordeña de ductos de combustible. La gente llegó a estas prácticas porque no se les dieron opciones, nunca se pensó en un plan para atender a la gente que participaba en esas actividades, y ayer le pidió que las abandone y que no se apoye a los que distribuyen combustible en mayor cantidad, también con las tomas clandestinas.

Respaldó la labor de las fuerzas armadas involucradas en el DN-III especial. “La acción del Ejército fue correcta, diría yo que oportuna, pues no es fácil ante una multitud hacer prevalecer el orden, aun explicando sobre los riesgos. Hay constancia de cómo se enfrenta la población al Ejército, a la policía, en otros casos.

“Nosotros no vamos a apagar el fuego con el fuego. No vamos a enfrentar la violencia con la violencia. No se puede enfrentar el mal con el mal, eso está demostrado, eso no es solución. El mal hay que enfrentarlo haciendo el bien. Por eso, la decisión que se ha tomado en este caso y en todo lo que tiene que ver con la política de seguridad es atender, primero, las causas que originan los hechos ilícitos.

Esto no es asunto policiaco, militar, no se resuelve con medidas coercitivas. No podemos reprimir, porque detener significa en un momento dado desatar una represión."