méxico | 19 de Septiembre de 2018

El futuro titular de SSP, Alfonso Durazo en imagen de archivo Foto Cristina Rodríguez

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Leopoldo Ramos

Coahuila.- El próximo gobierno federal no emprenderá un cacería de brujas, pero tampoco dejará de lado la posibilidad de investigar actos de corrupción cometidos en otras administraciones federales o estatales, anticipó Alfonso Durazo Montaño, prospecto del presidente electo Andrés Manuel López Obrador para encabezar la Secretaría de Seguridad Pública.

Ante “la emergencia nacional” por la violencia generalizada en el país el propio López Obrador estará a cargo del grupo de coordinación en seguridad cuyas sesiones serán diarias. Con esa frecuencia, aseguró, se medirá el cumplimiento de resultados y anticipó que los gobernadores se podrían sumar con reuniones en cada entidad.

Insistió en que “sería irresponsable” regresar al Ejército y a la Marina Armada a los cuarteles y suprimir su participación en el combate a la inseguridad, pues ni la policía federal ni las corporaciones estatales y municipales están preparadas para hacerlo por su cuenta.

Durante el foro Escucha para la pacificación y reconciliación nacional en el auditorio Emilio J. Talamás de la Universidad Autónoma de Coahuila campus Saltillo, el también senador aseguró que “el crimen uniformado es más peligroso todavía que el crimen organizado”, de ahí la necesidad de depurar, profesionalizar y capacitar a las corporaciones policiales, “empezando por la Policía Federal”.

En varias ocasiones llamó “padre” en lugar de obispo al titular de la diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, y el público lo corrigió cuando confundió su apellido por el de Reyes. “Nada más no le vaya a decir Peña Nieto”, gritó una mujer. “No lo invoques”, reviró el próximo secretario de Seguridad Pública.

En conferencia de prensa posterior al encuentro con familiares de desaparecidos, Durazo también anticipó que durante el gobierno de López Obrador ninguna manifestación social será reprimida por el Estado.