cultura | 19 de Agosto de 2018

Hacer libros para niños es la profesión ideal, según el caricaturista político Rafael Barajas El Fisgón. Foto José Antonio López / La Jornada

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Ángel Vargas / La Jornada
Ciudad de México, 19 de agosto.- Hacer libros para niños es la profesión ideal, según el caricaturista político Rafael Barajas El Fisgón, quien ayer presentó su libro ¿Me planchas mi elefante, por favor?, como parte del segundo día de actividades de la octava Feria del Libro de la Alameda Central, que organiza la Brigada para leer en libertad.

Es de lo más agradable del mundo, la profesión ideal. Lo hubiera querido hacer toda la vida, es padrísimo; uno vuelve a ser niño, se divierte como tal, y en la medida en que uno se divierte con su trabajo logrará que los demás también lo hagan. Si no me divierto estoy haciendo mal mi chamba, exclamó

De acuerdo con el investigador y colaborador de La Jornada, la literatura infantil es hoy una de las vetas más importantes de la industria editorial mexicana, luego de permanecer largo tiempo relegada.

Nuestro país no produjo esta literatura en décadas, lo cual es un error gravísimo. La base de cualquier industria editorial en el mundo son los niños; si no se inculca desde muy temprana edad el hábito de la lectura, ¡cómo esperar que de grandes las personas lean!, señaló.

En México se logró algo muy importante en décadas recientes: se estableció la literatura infantil, y esto no es un logro menor. Ha dado pie a un fenómeno increíble, hoy tenemos escritores que pueden vivir de su trabajo, algo no muy común aunque es la base de una profesión.

A su decir, en este afortunado cambio ha participado una generación de autores muy importantes a la cual denomina fundacional y en la que sitúa a Francisco Hinojosa, Antonio Malpica, Vivian Mansour y Juan Villoro, entre otros.

El Fisgón afirmó que tuvo la fortuna de ser contratado muy al principio de ese movimiento de literatura infantil en México y rememoró que entre lo primero que hizo fue ilustrar el libro La peor señora del mundo, de Francisco Hinojosa, el cual, en su opinión, es un clásico, toda una obra de arte. “Es un texto que le ha valido a su autor el reconocimiento de pequeños y grandes y que se le dé un trato de rock star o de un deportista consagrado en donde quiera que se presente: Es algo que me parece muy importante, porque no le ocurrió a Carlos Fuentes ni a Octavio Paz.

Dijo que es muy común que caricaturistas ilustren títulos para niños y contó que ¿Me plancha mi elefante, por favor? llegó después de realizar los dibujos para varios libros infantiles y darse cuenta de que los autores no estilan dedicarlos a alguien en especial.

Yo tengo hijas y decidí escribir algo para ellas. Éste es el primer libro que les hice. Es una obra autobiográfica, pues cuenta la historia de una persona que no sabe decir que no, como ocurre conmigo, que me meto en muchas cosas sólo porque me lo piden. Fue un poco terapia para aprender a decir que no, y me funciona a ratos, añadió.

Como parte de la presentación de ese volumen, editado por el Fondo de Cultura Económica, el locutor, narrador y cuenta cuentos Nacho Casas adentró al público en los pormenores de la historia que El Fisgón aborda.

Se trata de las peripecias de Simón, un niño de primaria travieso y tímido que no puede negarse a nada cuando otras personas se lo piden por favor, debido a que le da pena. Como es de esperarse, tal situación le valdrá ser objeto de abusos de sus compañeros de escuela, de los maestros, de sus vecinos y de toda la población en donde vive, generando una serie de divertidas situaciones.