Baja California | 19 de Junio de 2019

En espera, en el Albergue La Casa Del Migrante. Foto Ángel Ramírez

Por

Por 

Ángel Ramírez

Tijuana, 19 de junio.- Marcos Antonio de Rosa, guatemalteco de 25 años de edad, deberá esperar un año para que la Oficina de Protección Fronteriza y Aduanas de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) atienda, en una primera cita, la posibilidad de que le acepten el asilo político.

Con tres meses en México y la voluntad de hacer las cosas “como se debe”, Marcos deberá decidir si espera en Tijuana o cruza con un “coyote” al “otro lado”.

Marcos solicita entrar legalmente, “soy el número 3353 y van por el 2666; hay días que no trabajan, y por día atienden 3 o 4 números, yo creo que va a tardar un año; después me toca la cita de un mes y así”.

Consideró complicado el trámite, En estados Unidos tiene familia, a la que cruzaron por Monterrey, y estando allá, les concedieron el asilo.

Relata que llegó huyendo, amenazado de muerte por una persona dedicada al crimen organizado y a la política en Guatemala, porque quería “bajarle” a su novia.

“Me dijo –continuó– que me alejara de ella; me golpeó en una ocasión, hasta que hace 3 meses me amenazó de muerte y salí huyendo de mi país”.

Marcos es uno de los 83 extranjeros que habitan en La Casa Del Migrante, en espera de su cita con un juez de migración, sin la seguridad de que su solicitud sea aceptada.

El presbítero Patrick Murphy, director de este albergue, tiene la certeza de que el 95 por ciento de las personas que buscan asilo en la unión americana, no lo recibirán.

“Anoche, un muchacho a quien le tocó su cita, dijo que lo había recibido un agente del ICE (Inmigración y Control de Aduanas) y no un juez, y le preguntaron, ¿por qué no pediste asilo en Guatemala?

“Cuando Guatemala está peor que todo el mundo. Después le cuestionaron ¿por qué no pediste asilo en México? Cuando México no tiene mucho que ofrecer en comparación con Estados Unidos.

“Y muchos regresan y les dan cita para octubre”, apuntó el padre Murphy.

Consideró que “el sistema de Citas está fuera de control y es atendido por gente que no está preparada”.

Añadió que se ha dado cuenta que los centroamericanos llegaron hasta Tijuana a base de engaños; les hicieron creer que era fácil solicitar asilo político.

“México –previó el religioso– va a sufrir mucho, Tijuana será la bodega de los indocumentados”.

La casa del Migrante opera desde 1987, y ha atendido a 262 mil personas. “Tratamos de cambiar vidas, de darles chance” expuso Murphy.

Aunque no han recibido este año apoyo por parte de la federación o el estado, el albergue ha seguido funcionando.

Hizo un llamado al Presidente de la República: “nos insulta cuando dice que todos somos corruptos, sí hay corrupción, pero hay que sentarnos y buscar soluciones.

“Hasta la fecha no hemos tenido ninguna comunicación del gobierno, para saber qué vamos a hacer”.

En tanto, Marcos aún no ha decidido si esperar su cita o cruzar ilegalmente. Lo único que si sabe es que no quiere quedarse en México, porque carece de familia aquí, solamente tiene miedo.

Sondeo

¿Qué opinas de que el próximo gobierno de BC sea de 5 y no de 2 años?