Baja California | 19 de Junio de 2019

La contaminación del Río Tijuana puede abrir otro frente México-EUA. Foto Miguel Cervantes Sahagún, para La Jornada BC

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Redacción

Tijuana, 19 de junio.- El alcalde del condado de San diego, California, Kevin Falcouner, informó que se reunió con el presidente de su país, Donald Trump, con quien habló sobre las aguas residuales que llegan a su localidad, provenientes de Tijuana.

A través de cuenta de Twitter, indicó que tuvo “la oportunidad de reunirme brevemente con el Presidente (sic) para discutir algunos de los grandes problemas que enfrenta San Diego”.

Entre los temas que trataron, el gobernante local mencionó “el acuerdo pendiente de #USMCA”, además de “las aguas residuales provenientes del valle del río Tijuana, y alentamos una mayor acción federal para solucionarlo”.

Esta conversación podría abrir otro frente de desacuerdo con el gobierno de México, en el cual también podrían involucrarse el alcalde de Imperial Beach, Serge Dedina, y la organización civil Costa Salvaje, que tiene su correspondiente en Wild Coast, del otro lado de la frontera.

Hace unos meses, Dedina afirmó que su ciudad, Imperial Beach, que es parte del condado de San Diego, es afectada por las descargas de aguas residuales provenientes de Baja California, porque Tijuana desarrolla fraccionamientos, sin invertir en el control de desechos que se vierten al mar contaminan las playas, tanto de Estados Unidos como de México.

Dedina, inclusive, planteo presentar una demanda contra el gobierno de Estados Unidos, por no intervenir en el asunto; inclusive el año pasado visitó la Secretaría de Gobernación y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en la Ciudad de México, para buscar apoyo, ante el desinterés que ve en la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (Cespt), del gobierno de Baja California, respecto a invertir en un sistema de saneamiento.

El único interés que ha manifestado el gobernador Francisco Vega de la Madrid es la construcción de una planta desaladora privada en Rosarito, lo cual interpretó como poner el interés privado sobre el público.

Una filtración desde una estación de bombeo de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) mexicana, en diciembre pasado ocasionó que se vertieran 880 mil litros de aguas residuales al condado de San Diego, y semanas antes, en Imperial Beach hubo otro caso.

Serge Dedina, quien también es director ejecutivo de Wildcoast- Costa Salvaje, explicó que surfistas, vacacionistas, inclusive su familia enfermaron, a causa de la contaminación.

En un tweet que publicó el 2 de abril pasado, por medio de Wild Coast, Dedina afirmó que “el área fronteriza tiene las playas más contaminadas de América del Norte y posiblemente del mundo. Hay un derrame de aguas negras cada tres días. Es una plaga..."