Baja California | 19 de Marzo de 2015

Cientos de elementos de la policía federal vigilan las calles de San Quintín y dispersan violentamente todo grupo de jornaleros que realice proselitismo a favor del paro general de labores Foto Olga Aragón

Por

Por 

Olga Aragón

San Quintín, 19 de marzo 2015.- Un grupo de jornaleros de San Quintín fue dispersado a golpes y con balas de goma la mañana de este jueves por agentes de la Policía Estatal Preventiva, en tanto, las calles de los poblados que integran el valle agrícola ubicado en el sur de Ensenada amanecieron patrulladas por el Ejército Mexicano y elementos de las diferentes corporaciones policiacas. 

Cuando formaban una brigada en los terrenos aledaños al Centro de Gobierno para intentar convencer a otros campesinos de que se sumaran a su lucha para exigir mejores condiciones laborales y continuaran con el paro general de actividades que inició desde la madrugada del martes, a golpes, jalones y mentadas de madre, los policías agredieron a los jornaleros, en especial a una mujer, Carolina Velasco, a quien la arrojaron al piso y la patearon mientras le gritaban que estaban hartos de “sus pendejadas, que por culpa de los jornaleros ellos estaban en San Quintín, soportando incomodidades. 

“Si siguen aquí les vamos a partir la madre”, advirtieron al tiempo que les disparaban bala de goma.

Apenas unas horas antes en la Mesa del Diálogo con los dirigentes de la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social, el secretario general de Gobierno, Francisco Rueda Gómez, había asegurado que los militares y policías tenían como objetivo impedir actos delictivos y vandálicos, pero “jamás reprimir la legítimos manifestaciones de los jornaleros que luchan por sus derechos”.

En los hechos registrados a las 7:30 de la mañana de este jueves, a otra joven jornalera que estaba grabando la agresión con su celular, uno de los policías le gritó que dejara de grabar y la amenazó: “¡ya tengo identificada, pinche vieja, si te vuelvo a ver te parto la madre!”

Los jornaleros mostraron a La Jornada Baja California fotografías tomadas en celular, en el que muestran los daños que sufrieron algunos de ellos por los disparos de balas de goma con que fueron dispersados durante la mañana del miércoles, cuando se concentraron frente al Centro de Gobierno para exigir la liberación de 170 personas detenidas la noche anterior.

Entre las personas más lastimadas se encuentra Alexis Castillo, un joven jornalero de 22 años, esposo de Carolina a quien ahora golpearon y amenazaron los policías.

La brigada de jornaleros de este jueves por la mañana la integraban sólo una treintena de hombres y mujeres que se apostaron en una esquina cercana a la carretera, para hablar con otros jornaleros y convencerlos de que no se presentaran a trabajar hasta que el pliego petitorio por mejores salarios, por su derecho al seguro social y por mejores condiciones laborales sea resuelto.

Este hecho provocó la movilización de por lo menos una veintena de patrullas (camionetas) y medio centenar de elementos de la Policía Estatal Preventiva, que agredieron a los manifestantes. 

Unas horas antes el secretario de Gobierno Francisco Rueda, había aseverado ante los líderes del movimiento de los jornaleros, en la mesa del diálogo: “Manifiesto a ustedes la voluntad, el compromiso del gobernador Francisco Vega: En Baja California no se encarcela ni se reprime a nadie por luchar por sus derechos”.

Los jornaleros, mientras tanto, declararon hace unas horas a La Jornada Baja Califonia “nos estamos manifestando pacíficamente; toda nuestra lucha ha sido justa y legal, pero nos contestan con balas, con granadas de gas (lacrimógeno), con golpes, insultos y amenazas, ¿qué quieren?, ¿que también nosotros les respondamos igual, que respondamos con violencia y con las armas?”

Este jueves las calles de San Quintín, poblados aledaños y la carretera Transpeninsular amanecieron  patrulladas por el Ejército Mexicano, para evitar que jornaleros agrícolas vuelvan a bloquear las vías de comunicación como acto de presión para que sus demandas salariales y gremiales sean resueltas.

También una gran cantidad de elementos de la Policía Estatal Preventiva y de la Policía Ministerial del estado a bordo de decenas de vehículos participa en la vigilancia para “restablecer el orden y garantizar el libre tránsito de los ciudadanos”, tal como lo anunció la noche del miércoles el secretario general de Gobierno, Francisco Rueda Gómez.

Este es el panorama de San Quintín y su valle, principal productor agrícola de Baja California, donde la madrugada del martes pasado se registró un levantamiento de miles de jornaleros que bloquearon la carretera transpeninsular para exigir que mejoren sus condiciones de trabajo, tener seguridad social y que cesen las prácticas de acoso de capataces contra las mujeres trabajadoras del campo.

En medio de las manifestaciones se registraron actos de vandalismo y saqueo en tiendas por lo que hubo más de 200 detenidos de quienes 57 fueron consignados. En un operativo policiaco-militar los jornaleros fueron dispersados con balas de goma y gases lacrimógenos, lo que dejó personas lesionadas.